Reescribir

Def: Asumir responsabilidad para, desde ahí, editar.

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Julia Neumann 20/06/2014 00:00
Reescribir

¿Qué parte de tu vida es la que no te gusta? Me preguntó.

Existen muchos eventos y situaciones dolorosas, pero definitivamente sin todas esas experiencias hoy no sería la mujer que soy. Le contesté.

Estoy sentada en un café, ya pasa del mediodía y llega el momento en que debo sentarme a escribir estas letras que llenarán ese espacio semanal que tanto valoro. He escogido el verbo reescribir por dos razones, la primera es, porque estoy justamente en ese momento existencial, algunos le llaman crisis, yo hoy prefiero bautizarlo como una etapa de transición. Estoy creciendo y cambiando, asumiendo contenidos y rediseñando formas, es por lo mismo que a partir de hoy pretendo que esa transformación impregne todas las áreas de mi vida. Eso incluye mi escritura. El arte tras el verbo me ha dado muchas satisfacciones y es tiempo de hacer que evolucione. Reescribir... No es un proceso fácil, lo sencillo es dejar que aquellas ideas fijas sigan siendo empujadas por la inercia. Le tememos al cambio sólo por ser desconocido, y por ese motivo nos estancamos y quedamos atrapados en la red de la rutina... viendo la vida en un solo ángulo, perdidos en ese minúsculo puntito que es alguno de nuestros problemas referente a la majestuosidad del universo. A partir de hoy escribiré desde otro lado... Liberaré a mi pluma de las fórmulas establecidas, te seguiré hablando desde el corazón, pero saldré de mí misma... Eso es lo que hoy busco... Libertad, plenitud... ¡Y si además puedo compartirla contigo, quiere decir que no estoy nada lejos de donde quiero estar! Para reescribir nuestro propio guión no es necesario que cambie el escenario, lo único importante es sabernos protagonistas de esa novela que cada segundo vamos cocreando a cada instante, hoy está de moda todo aquello que rodea a lo carioca, y cada vez que escribo la palabra instante me transporto a una de las maravillas que ha dado el país del carnaval, la gran escritora de las emociones y el momento Clarice  Lispector, que sin contar nada sigue diciendo tanto... Cada vez que la leo se reescribe, pues eso sucede con las mentes abstractas, geniales, auténticas y flexibles. A eso aspiro... A eso justamente, y no me refiero únicamente a convertirme en una mujer que con sus letras pueda ayudar a encontrar caminos en los cuales perderse para después encontrarse, sino que busco esa elasticidad de pensamiento... La mayoría vivimos siendo parte de un guión que pareciera que escribe alguien externo. ¡No más! Vive... Reescribe cuantas veces creas necesario, cada despertar, cada amanecer, cada latido, un suspiro, en cada una de tus exhalaciones puedes renacer. No importa cuántos capítulos lleves en ese libro mágico tuyo, no importa lo que esperen los otros de tu biografía, sorpréndelos, sorpréndete. ¡Sé auténtico! ¿Es el camino más fácil? No. ¿Pero viniste a representar en esta vida un papel secundario? ¿Quieres seguir sintiendo que en el mejor de los casos eres un antagonista? Yo no. Por eso hoy escribo, y reescribo... Automáticamente como lo hacía mi amiga la escritora brasileña. Que seguramente desde donde está gritó y tembló el pasado martes junto con todos nosotros por esas paradas de nuestro nuevo héroe del momento: El mismísimo Memo Ochoa. Un hombre que hoy brilla por su esfuerzo, por todo eso que se nota sólo por segundos, pero requiere años de sacrificio y entrenamiento. Qué maravilla esas personas que nacen sabiendo a dónde van, que sólo siguen paso a paso cada uno de sus sueños. Por eso y por muchas otras cosas admiro a cada uno de los integrantes de nuestra Selección. Por el simple hecho de ser entre miles de niños que sueñan con ser futbolistas los que lo han logrado, por ser protagonistas, por eso los admiro, y sí, ojalá ganemos contra Croacia, ojalá podamos tener el pretexto de festejar sin importar cuál sea el día de la semana. ¡Pero en verdad lo tenemos, estamos vivos y cualquiera que sea nuestra circunstancia podemos reescribirla! Te amo.

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