Trabajar

Def : Realizar una actividad que requiere esfuerzo físico o mental

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Julia Neumann 02/05/2014 00:00
Trabajar

El primero de mayo se celebra el día del trabajo; paradójicamente hay paro laboral y  las escuelas, sin importar que venimos regresando de dos semanas de descanso, cierran sus puertas por la módica cantidad de tres días consecutivos. Más reposo: eso es lo que seguramente necesita el ser humano. Lo que más disfruto de las vacaciones es tener más tiempo para leer. Ahora mismo estoy hojeando la sabiduría ancestral del tao... Lao Tsé dijo: “¿Qué es más importante, la persona o las riquezas? Quien se apega a las cosas se desgasta inútilmente; quien acumula demasiado sufre grandes pérdidas. El que se contenta con lo que tiene no padece desgracias”. De ser correctas esas aseveraciones, podríamos volvernos de pronto conscientes de que trabajamos demasiado y, en algunos casos, por las razones incorrectas. En este mundo, muchísimos invierten su vida en la supervivencia, mientras otros pocos “afortunados” sólo existen para alcanzar niveles ridículos de abundancia. En ninguno de esos dos extremos se alcanza la plenitud. En el primero, que sería el grueso de la población mundial, las personas trabajan sin pasión, por un salario que no les alcanzará para librarse del hoyo de la panza provocado  por la angustia de no saber si podrán cubrir sus gastos y si llegarán a fin de mes. En el segundo, ya con la vida de sus hijos y sus nietos resuelta en ese tema, siguen atrapados en el querer más, lo que los condena a una falta de tiempo, de ocio y libertad. Todo está en el equilibrio. Trabajar es necesario, mas el disfrute de la vida no se encuentra solamente ahí. Algunos afortunados invierten su tiempo y su energía en sus pasiones; trabajan en lo que disfrutan y reciben la cosecha de aquel disfrutable esfuerzo. Ese es el caso del artista, de aquel que, como niño, sigue experimentando y descubriéndose a sí mismo mientras hace. Trabajar es hacer... Hoy yo leo, y mientras lo hago, escribo. Escribir es mi pasión, así que no se siente en ningún momento como algo que tengo que hacer por algún tipo de obligación. Cumplo con la responsabilidad que tengo de entregar cierto número de líneas semanales, y eso me remunera, sobre todo cuando alguno de ustedes se da el tiempo de regalarme  alguna de sus siempre maravillosas observaciones. Trabajar... hay quien lo hace con las manos,  con todo el cuerpo y con la mente, pero está también el que involucra su espíritu, y desde ahí hace que su labor, por más pequeña que sea, se vuelva trascendente. No importa a qué nos dediquemos, sino qué tanto nos involucramos y nos comprometemos. Lao Tsé hizo un gran uso de su observación e inteligencia para poder haber escrito que la raíz de la nobleza es la humildad, y que el sabio no desea el brillo de la joya, sino la aspereza de la piedra bruta. Yo tengo el tiempo de meterme en ese pensamiento, gracias a que cuento con el tiempo... Bendito día del trabajo, que justamente celebramos desde el dejar de hacerlo. El ocio es maravilloso cuando sabemos enfocarlo, cuando no forma parte de nuestra rutina, cuando nos permite cargar baterías para seguir los días que vengan, con esas ocho horas seguidas a cambio de un sueldo que puede ser o no una remuneración descompensada. Trabajar te hace crecer, le da a nuestras vidas un significado, nos impulsa y ciertamente nos define. Trabajemos, pues, pero sin olvidar que lo hacemos por algo más grande que nosotros. De esa manera, cuando lleguemos cansados a casa después de una complicada y larga jornada, nos sentiremos satisfechos. Feliz día del no trabajo a todos. Regreso a mi libro. Ojalá que cada uno de ustedes encuentre en el tiempo libre el gozo de hacer algo hermoso o productivo.

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