Pasear

Def: ir paso a paso.

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Julia Neumann 25/04/2014 00:00
Pasear

Una de mis actividades favoritas es salir a caminar sin horario ni rumbo fijo; paso a paso me voy perdiendo para encontrarme. Una tarde fantástica , y no utilizo esta palabra como sinónimo de hermosa, sino de maravillosa, tuve un momento compartido con mi hijo, que es una total y absoluta maravilla. Bordeando un pequeño lago hemos llegado hasta la banca de un parque. Si algún día alguno tuviera el hermoso gesto de dedicarme una banca, ojalá se le ocurra poner bajo mi nombre algo tan hermoso: celebrando su pasión y su efervescencia por la vida, eso es lo que está escrito debajo de un nombre: Diana Clementina... Muy seguido escribo desde una banca; muchas veces las asociamos a personas melancólicas y retiradas que se sientan a perder el tiempo en algún viejo recuerdo, mas ésta es una verdad: la vida te sigue pasando, y quizás hasta más intensamente cuando te sientas a observarla. Mientras escribo, le doy un cuaderno a mi hijo y le sugiero que dibuje este hermoso paisaje frente a nosotros: el lago, los barcos, las gaviotas. Él escoge dibujarnos a él y a mí sentados en la banca.

-Eres un gran artista.

-Mamá, yo quiero ser vaquero, no artista.

-A lo que me refiero es que hagas lo que hagas lo harás con arte.

Seguimos nuestro camino.Eel cielo azul, las sombras en el piso, aquella frase, “Lo harás con arte”, seguía resonando en mi cabeza. “Amarás con arte, pensé; es la forma más hermosa, pero también la que más duele”. Cada paso nos acerca hacia algún lugar, mas es por la misma razón que ese mismo paso nos aleja de otro sitio. Es realmente mágico cuando se logra andar con alguien en completa sincronía. Frente a nosotros pasa una mujer con su perro; los dos se ven contentos, una pareja envidiable que, denota, llevan una vida andando juntos. Un niño corre y su madre sonríe a la distancia, y mientras este regalo de vida se sigue desenvolviendo, mi hijo y yo seguimos caminando en un silencio que no para de ir diciendo: “¿Adónde vamos?”, me pregunta. “¿A dónde quieres?”, le respondo. “Por ahí”, contesta, señalando un camino que pasa por debajo de un puente. No tengo idea de adónde nos conduzca y en este momento es lo último que importa. Estamos acostumbrados a dirigirnos hacia algún destino. Pocas veces nos permitimos pasear por el simple hecho de hacerlo... Explorar para descubrir nuevos lugares y estar abiertos a las sorpresas que ahí nos esperan. Paso a paso, la vida se descubre, así, poco a poco, caminante no hay camino, se hace camino al andar, como dice la canción... Con los años he aprendido que es fundamental tomarse el tiempo para simplemente andar. El pensamiento se libera mientras observa. Mientras dejemos que la curiosidad y unos pies serenos nos lleven, siempre llegaremos a algún sitio, seguramente al lugar correcto para ese momento. Sus pasos van marcando el ritmo de los míos, se detienen frente a un cuervo; de pronto él corre como por instinto, libremente, para alcanzarlo. El cuervo vuela. Mi mirada lo sigue, lo que me obliga a voltear al cielo... Gracias.

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