El PAN hoy

Con todo y sus fallas, ante el triste espectáculo nacional, el PAN prevalece como el partido menos incongruente en el escenario.

COMPARTIR 
Juan José Rodríguez Prats 17/04/2014 02:03
El PAN hoy

Nadie te recordará por tus nobles pensamientos
                secretos… todo el mundo quiere vivir en                la cima de la montaña, sin saber que la verdadera           felicidad está en la forma de subir la escarpada.

                Gabriel García Márquez

 

Rafael Cardona es un hombre inteligente, culto, de fina ironía y sabroso estilo literario. Hay muchos testimonios, a los cuales me sumo, de quienes lo consideran buen amigo. Le aprecio que me distinga al comentar ampliamente en su artículo (Crónica, 14/04/2014) mi posición en el PAN. Ello me permite hacer algunas precisiones.

1. Afirma que en el PAN fallaron los hombres. Me extraña que no lo amplíe a todos los partidos y a una situación reiterada en la historia. Desde el surgimiento de la organización política se repite una y otra vez la hybris, así llamada por los griegos que Octavio Paz define en forma contundente: “Es el pecado por excelencia contra la salud política y cósmica”. Rechazo la condena general. Los gobiernos panistas federales, estatales y municipales, con todo y sus fallas, arrojan saldos positivos.

2. Atribuye los triunfos panistas a los errores del PRI, una enorme injusticia con las muchas generaciones que, aunque no le agrade la expresión, emprendieron una brega de eternidad para abrir senderos de participación ciudadana y crear instituciones democráticas.

3. Vengo sosteniendo un añejo debate con Cardona, quien rechaza que los principios orienten la política. Si así fuera, viviríamos aún en la edad de las cavernas. Las ideas sirven, desde luego. Acción Nacional es el partido con la doctrina más sólida y con una identidad clara en sus propuestas. El PRI se ha perdido en el vértigo del ejercicio del poder y sus contradicciones son monumentales. Los supuestos partidos de izquierda han asumido una posición retrógrada. Los panistas, aunque sea unos cuantos, asumimos una actitud autocrítica para precisamente recuperar identidad, actitud que no percibo en los otros partidos. Esto por sí solo nos concede autoridad moral.

4. El mayor daño hacia el interior del PAN fue obsesionarse en los triunfos electorales, vieja patología de todos los partidos políticos. Aunque se nos señale como idealistas o ilusos, la prueba para medir la calidad de un partido es el viejo ejercicio de la congruencia. Con todo y sus fallas, ante el triste espectáculo nacional, el PAN prevalece como el partido menos incongruente en el escenario. Si la calidad de un partido se midiera sólo por sus triunfos electorales, la conclusión es que uno de los partidos más exitosos a escala mundial en el siglo XX es el PRI.

5. Cuestiona Cardona la necesaria existencia del PAN, en lo cual, obvio, no coincido. No tan sólo el PAN, casi todos los partidos son necesarios. Desde luego, es urgente mejorar sus condiciones actuales, pero prescindir de ellos profundizaría la animadversión de la ciudadanía hacia la política, uno de nuestros más graves males.

En la próxima elección de la dirigencia panista está en juego algo más que la supervivencia del partido. Cada vez es más claro que la contienda es entre quienes se preocupan por preservar los principios y quienes simplemente ofrecen arribar al poder o preservar las prebendas sin detenerse en asuntos de conciencia. Se percibe en las formas y en el fondo por los apoyos recibidos y en el tipo de actos realizados. Es algo que los panistas no deben dejar de observar. Rescato una idea: las tradiciones se conquistan; aunque estén en el pasado, de nosotros depende su permanencia.

Retorno a Octavio Paz: “Ser uno mismo es condenarse a la mutación, pues el hombre es apetito perpetuo de ser otro”. El compromiso del panismo consiste en reflexionar sobre la manera de preservar lo mejor de nuestro pasado para asimilar lo nuevo y hacerlo funcional para los retos actuales.

Gracias, Rafael, por el privilegio de polemizar contigo, lo cual me permite fijar algunas posiciones dentro de mi partido.

Comparte esta entrada

Comentarios