Jake Bugg

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Joselo 28/03/2014 00:53
Jake Bugg

Lo que más sorprende de este cantautor nacido en Nottingham, Inglaterra, es lo joven que es. Apenas el 28 de febrero pasado, hace un mes exactamente, cumplió 20 años. En muchos lugares del mundo Jake Bugg aún no es un adulto, le falta todavía un año para llegar a la mayoría de edad: 21.

El paso del tiempo (y la edad) es uno de los temas recurrentes en esta columna. Los lectores habituales lo saben bien. Había decidido no hablar más de ello, para no ser monotemático, pero este jovencito me sorprende. A esta edad tan temprana tiene ya dos discos repletos de buenas canciones, Jake Bugg (2102) Shangri La (2013), lanzados con la mínima distancia de un año, el segundo producido por quien muchos consideran el mejor productor del mundo: Rick Rubin; viaja por el mundo tocando en festivales en donde el público lo ovaciona, y todo con un estilo de música que tiene más que ver con el pasado que con el presente. Entre sus influencias se cuenta a Bob Dylan, Johnny Cash, Everly Brothers, Neil Young. La referencia más cercana en el tiempo son los Oasis, pero todos sabemos que este grupo se paró en los hombros de los gigantes (The Beatles) para hacer su música.

Hay quienes dudan de él y no los culpo. ¿Qué se cree este chavito? Muchos aseguran que es sólo un títere de las disqueras, un producto prefabricado, un Justin Bieber a la Dylan. Supongo que sus detractores no lo han visto en vivo, pues quizá cambiarían de opinión.

El miércoles pasado, en el Vive Cuervo Salón de la Ciudad de México, Jake Bugg demostró que es un gran músico, con grandes canciones y con unas influencias bien plantadas que dejan callado a cualquiera que lo tache de producto mercadológico. Claro, no hay que pasarse de ingenuos y creer que no hay una estrategia de marketing poderosa para que este chamaco esté en las portadas de las principales revistas y en todos los festivales importantes del mundo, pero, como ya sabemos, muchas veces estos aparatos publicitarios elevan a una figura sin talento hasta alturas estratosféricas. Es una suerte que en esta ocasión estén apoyando talento genuino.

Regresando a la edad, ¿por qué me sorprende que sea tan joven? ¿No será que muchos de los roqueros ingleses de antaño tenían la misma edad que este chico imberbe?

Y sí. Revisando las biografías de los Stones, de los Beatles, los Who, nos damos cuenta que al salir su primer disco la mayoría de estos músicos tenían 21 años; a lo mucho 22. Seguramente todos los percibían como unos niños jugando a hacer música. Nadie sabía la fama mundial a la que iban a llegar, a la que ya estaban llegando en su lugar de origen. La diferencia ahora es que con un aparato de prensa eficaz, las fronteras desaparecen y un artista puede llegar a ser conocido y escuchado a nivel mundial y no sólo regional.

OK, la edad entonces no es sorprendente, pero tal vez sí el que una persona de 12 años comience tocando canciones de Johnny Cash y Donovan. Haciendo cuentas, si Jake Bugg nació en 1994, era 2006 cuando comenzó a tocar la guitarra, y en ese año lo que estaba de moda no era ni Dylan, ni los Everly Brothers. Las canciones que Bugg tocaba en su guitarra fueron compuestas por lo menos 20 años antes.

Aunque, pensándolo bien, eso tampoco es tan sorprendente. Yo empecé a tocar guitarra por ahí de los 15 o 16 años, y una de las primeras canciones que me aprendí fue The Last Time de los Rolling Stones. También saqué LoveMe Two Times de los Doors y algunas de las más fáciles de Rush, el riff de Fly By Night, que todos en Valle Dorado y Arboledas, la zona en que estaba mi prepa, se sabían a la perfección. Ninguna de esas canciones estaba de moda en ese momento, pero yo estaba duro y dale tocando canciones muy viejas, pero muy buenas.

¿Lo sorprendente tal vez es que el público del antes llamado Salón 21 cantaba cada una de las canciones de Jake Bugg? Tampoco.

Lo único sorprendente debe ser que a mi edad me haya convertido en un fan más de Jake Bugg, metiéndome con mi mujer lo más adelante que pudimos (que no fue mucho) y estar rodeados de menores de edad saltando, bailando y coreando cada una de las canciones del jovencito vestido de negro.

Celebré mucho que de encore Jake Bugg cantara una de mis canciones favoritas en la vida: My My, Hey Hey de Neil Young, pero de esa forma me di cuenta de que era el más viejo del lugar. Nadie más que yo sé se sabía la letra completa, ni modo.

My my, hey hey/Rock and roll is here to stay/It’s better to burn out/Than to fade away/My my, hey hey.

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