2014, año de la eficacia

Seamos cautos con respecto a la predicción de un crecimiento de 3.4% para este año; sabemos que la realidad se encarga de encoger vaticinios.

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José Rubinstein 03/01/2014 00:00
2014, año de la eficacia

Apreciado lector, ahora que inicia 2014 y las aguas tienden a reencontrar su cauce, el aguinaldo se agotó y no nos ganamos la lotería, retomamos nuestra interrumpida actividad constatando que los pendientes permanecen en su sitio, en espera de ser resueltos.

Sin duda 2013 quedará marcado como el año de las reformas aprobadas, 16 de ellas constitucionales. Uno de los retos fundamentales para 2014 es elaborar las correspondientes leyes secundarias e implementarlas junto con las ya aprobadas. El dinamismo reformista del año recién concluido sacudió la anquilosada parálisis de las últimas legislaturas fijando las reglas de juego de un nuevo ciclo. Se trastocó el ámbito educativo, el de telecomunicaciones, el del sector hacendario y financiero, energético, el de acceso a la información, el de la transparencia y anticorrupción, el del IFE, así como el de un nuevo Código Nacional de Procedimientos Penales.

Especial atención habrá de merecer la Ley de Consulta Popular. La posibilidad de revertir la Reforma Energética en 2015, en paralelo a las elecciones federales, en que será renovada la Cámara de Diputados, mediante la recaudación de 2% de votos de la lista nominal de electores, es decir, aproximadamente un millón 600 mil personas, prácticamente coloca a dicha reforma en artículo mortis. Del mismo modo con que se recaudarían las firmas necesarias para revertir una reforma constitucional aprobada por el Pleno, podría colectarse un número similar  de firmas —o más— en apoyo a la reforma en cuestión. Las reformas constitucionales no pueden ser materia de consulta popular, máxime en el caso de la energética. Por otro lado, ningún inversionista con cinco cm. de frente, arriesgaría su capital en proyectos de mediano y largo plazo en un país cuyas leyes están a la puja del postor en turno.

La llave para acceder a las reformas estructurales fue la perspicaz participación de los dos principales partidos de oposición, ambos dispuestos a vender caro su amor a un PRI dispuesto a ceder y conceder con tal de finalmente materializar las reformas requeridas. De los 95 acuerdos comprometidos en el Pacto, 35 quedaron pendientes, destacando temas de salud, justicia y seguridad. Aunque la alianza PRI-PAN es suficiente para alcanzar acuerdos, la inclusión del PRD imprime inequívoca señal de unidad, a la vez que los hechos han demostrado el beneficio de participar en el mencionado Pacto; es así como el PAN logró incluir sustanciales objetivos en la Reforma Energética y el PRD hizo lo propio en la Hacendaria. Seguramente el PRD buscará el modo de seguir participando en el inminente reacomodo reformista, encontrando alguna figura alterna ajena al Pacto, la cual no afecte su orgullo y posición frente a los otros partidos de izquierda.

Seamos cautos con respecto a la predicción de un crecimiento de 3.4% para 2014; sabemos que la realidad se encarga de encoger vaticinios. Tendemos a creer que ya la hicimos cuando apenas estamos viendo cómo hacerle. El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, fue nombrado por la revista británica The Banker como el secretario de Finanzas del año 2014 a nivel global. Extraña premiación cuando el año apenas inicia, además de que la Reforma Hacendaria que ameritó dicho galardón ha sido por demás polémica, con la percepción de un complicado marco regulatorio en el cual pagarán más impuestos los cautivos de siempre, sin incorporar a los informales polizones del sistema.

En su mensaje anual, el presidente Peña califica a 2014 como el año de la eficacia, exhortándonos a juntos hacer historia. Hagámosla, pero que sea buena historia, eficaz, creadora y provechosa.

                *Analista

                jrubi80@hotmail.com

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