Viajero frecuente

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José Luis Vargas Valdez 30/05/2014 05:07
Viajero frecuente

Una de las principales características que hoy distingue a nuestros gobernantes y políticos no es la eficacia para resolver los problemas de la ciudadanía, sino su capacidad para inventar viajar alrededor del mundo con cargo al erario.

En los últimos días hemos visto imágenes del jefe de Gobierno del Distrito Federal paseando por París, Francia. En los 18 meses de gestión de Miguel Ángel Mancera se le han contabilizado viajes a importantes —y bellas— capitales del mundo, como: Madrid, Roma, Ciudad del Vaticano (marzo de 2013), Nueva York (mayo de 2013), Moscú (noviembre de 2013), Johannesburgo (febrero de 2014) y, ahora, París.

Han sido alrededor de 25 días laborales los que nuestro gobernante se ha ausentado de sus funciones, so pretexto de estar atendiendo importantes compromisos internacionales, sin contar con los compromisos a los que también asisten otros miembros de su gabinete, como fue la reciente visita a Chicago de los secretarios de turismo y de Desarrollo Económico del GDF, para “alentar el turismo y las inversiones en beneficio del Distrito Federal”.

Evidentemente siempre se encuentra un buen pretexto para justificar la imperiosa necesidad de realizar estas importantes visitas o atender invitaciones, las cuales acaban generalmente en la suscripción de convenios de colaboración y acuerdos que sólo sirven para guardarse en el archivo.

De ahí que no hace mucho sentido que las ciudades más visitadas por Mancera no sean las que más le podrían aportar algún beneficio a los capitalinos en cuestión de experiencias para resolver problemas concretos, es decir: los niveles de polución, tráfico, vialidades, seguridad ciudadana, etcétera. Por el contrario, se trata de ciudades que siempre da gusto visitar por su glamour, cultura y extraordinaria gastronomía.

Se trata, pues, de un deporte institucionalizado de la clase burocrática (sin distingo si es local o federal), que consiste en viaticar a costa del erario a cambio de muy poco o nada para el ciudadano.

Un problema adicional es la metamorfosis que ocasionan estos viajes, pues al pisar suelo extranjero hasta el más humilde de los servidores públicos se asume como un auténtico hombre de Estado.

Esa pérdida de papeles no es un detalle menor si se entiende que son cuestiones que trastocan el orden constitucional y legal en materia de política exterior, toda vez que la Constitución Política faculta expresamente al Presidente de la República a dirigir la política exterior del país y al Senado le otorga la obligación de supervisar la misma.

En ese sentido, cabe preguntar qué tiene que hacer nuestro jefe de Gobierno en entrevista oficial, nada más y nada menos que, con el Presidente de la República de Francia. Se trata evidentemente de una cuestión de pura banalidad política por  recibir una probadita de lo que sería sentirse jefe de Estado y aprovechar la ocasión para la foto en la escalinata del Elíseo.

Desafortunadamente no se trata del único gobernante local que le da por el turismo oficial y los aires de grandeza, pues tales escenas se repiten constantemente con gobernadores y presidentes municipales.

Más allá de lo escandaloso que resultan los costos en detrimento del erario para financiar estos viajes estériles para el beneficio público, el mayor problema radica en la falta de control de tanta barbaridad que suelen decir o prometer los viajeros frecuentes a nombre de México.

En vista de que no se puede esperar seriedad, prudencia o sentido de austeridad por parte de nuestros gobernantes, se hace indispensable que el Congreso de la Unión regule los criterios que justifiquen la pertinencia de los viajes “oficiales”, así como reglas claras que no pongan en peligro la política exterior nacional. También se vuelve una exigencia que exista un sistema de rendición de cuentas que haga evidente el beneficio colectivo que resulte de estos paseos burocráticos o si no que se les descuente de su salario. De lo contrario mejor institucionalizar la rifa para que cualquiera pueda convertirse en un viajero frecuente.

        *Abogado y extitular de la Fepade

            jl_var@yahoo.com

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