Los niños asustados

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Gustavo Mohar 06/07/2014 01:13
Los niños asustados

Hace algunas semanas escribí sobre el tema que ocupaba la atención de los medios y la opinión pública: los niños migrantes.  Agregué a ese título las palabras ¨los olvidados”  para destacar que estos menores de edad, viajeros indefensos, pero audaces,  son producto del olvido de sus gobiernos, sociedades, y en ocasiones de sus propios  familiares. Sólo cobran vida cuando ya no se puede negar que existen, cuando su número obliga a los políticos de Estados Unidos a reconocerlos y presentarlos como una “urgente situación humanitaria”.

Me permito retomarlo pues hace unos días la cadena CNN presentó una escena en la cual un grupo de personas detenía la caravana en donde viajaban algunos de los  menores detenidos por la Patrulla Fronteriza, trasladaban a una habilitada instalación militar donde esperarán a que un juez o funcionario migratorio decida su futuro.

Lo terrible de la escena eran las expresiones de rechazo, de agresión, insulto, con que las personas que habían bloqueado el convoy gritaban consignas en contra de la presencia de estos pobres olvidados.

Con pancarta que decían: “Vete a tu casa”, “No te queremos aquí”,  “Largo extranjero ilegal”, “Obama no aplica la ley(sic)”, con sus rostros rojos de rabia e indignación como si estuvieran enfrente de un grupo de delincuentes, criminales, violadores o pederastas. ¿Quiénes son estos manifestantes? ¿Cómo es posible que no se detengan a pensar un minuto que están frente a niños y niñas que sólo buscaban reunirse con sus padres?  Seguro que todos, o un buen número de ellos, han de ser militantes del llamado Tea Party (Partido del Té), surgido de las filas republicanas, representantes de los sectores más retrógrados, xenófobos e ignorantes de la sociedad estadunidense.

Lo increíble es que sean ellos los que han logrado amedrentar a su propio partido y a la administración Obama para no  concretar la Reforma Migratoria que a todas luces se requiere, no obstante, ser una clara minoría inclusive dentro de su grupo parlamentario. Los impulsan los peores instintos no sólo de la sociedad de Estados Unidos, sino de otras latitudes donde el ambiente antinmigrante cobra más fuerza y poder; se identifican por su  ignorancia, furia irracional contra lo que no entienden ni les interesa entender, dogmáticos racistas carentes de un sentido mínimo de humanidad.

Me imagino el terror de los menores migrantes al verse rodeados de estas personas enojadas, gesticulantes, que sin entender los que les gritan, seguro resienten el mensaje: no son bienvenidos, al revés, son rechazados con violencia de la cual vienen huyendo. Hay que ver las fotos que el Partido del Té subió a su propia página para mostrar lo que califican como el desastre de su gobierno en “controlar la frontera”.  Es irónico que al exhibirlas, se exhiben ellos mismos en su pobreza humana.  Basta ver las caras serias, asustadas, de decenas de niños amontonados en una fría bodega para no sentir indignación, impotencia y conmiseración por estas víctimas.

El gobierno de Obama acusa a traficantes sin escrúpulos de ser culpables por engañar a estos ilusos de que llegar a su territorio les da la oportunidad de quedarse. Como hacen desde hace años, la culpa la tiene el delincuente, no la pobreza, la violencia, la angustia y el miedo de ser agredidos por las pandillas que reinan en  sus barrios.

Por cierto, el origen de decenas de miles de las temida pandilla llamada Mara Salvatrucha que hoy están en  El Salvador, Honduras y Guatemala,  se originó en buena medida por la expulsión masiva, unilateral, que tuvo lugar en los 90 cuando por razones de política interna, el Congreso y el Ejecutivo de nuestros vecinos decidieron expulsar a miles de pandilleros de Los Ángeles, Chicago y Texas.

Lo hicieron sin consultar a los gobiernos de estos países, sin coordinarse con ellos para cuidar lo mínimo  necesario al regresarles a estos jóvenes, sin considerar que los enviaban convertidos en violentísimos delincuentes que florecieron al llegar a un entorno carente de oportunidades para su  reinserción social.  Esos que expulsaron sin consideración alguna, son causantes de la presencia en su territorio de los  niños y niñas  que están a punto de deportar y regresarlos de donde salieron para sobrevivir.

Al escribir este artículo el gobierno hondureño anunció que en los próximos  días empezarán a recibir por lo menos diez aviones a la semana con los menores deportados por Estados Unidos. “Estamos listos para recibirlos”,  informó en un comunicado ¿será? El gobierno estadunidense anunció ayuda económica para su reinserción, ¿será?

                *Director del Grupo Atalaya

                gustavomohar@gmail.com

                Twitter: @GustavoMohar

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