De todo un poco en Mentiras el musical

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Gustavo A Infante 19/08/2014 00:00
De todo un poco en Mentiras el musical

Tengo mucho que contarles, así que vamos a empezar, como usted bien sabe soy un gran admirador del teatro que se hace en nuestro país, siempre he dicho que debemos sentirnos orgullosos de abrir la cartelera teatral y ver la variedad de obras que hay, de todo tipo y género, grandes y pequeñas producciones, cada fin de semana trato de disfrutar de puestas en escena o bien de espectáculos; el viernes repetí una que por cierto puedo decirles es de mis favoritas, se trata de Mentiras el musical, en el Teatro México del complejo teatral Manolo Fábregas, hay que decir que transitar en esta ciudad en viernes por la noche y con las lluvias tremendas que han caído es complicadísimo, cuando por fin logré llegar al teatro sabía que disfrutaría de una maravillosa puesta en escena, pero sobre todo era una noche especial porque como acostumbra hacerlo Ocesa y el productor Morris Gilbert en esta ocasión estaban homenajeando al mejor y máximo grupo Timbiriche y digo que era especial porque formé parte de esta agrupación obvio no cantando ni bailando, pero cuando empecé mi carrera como periodista estuve muy pendiente de ellos, incluso en giras, presentaciones y logré hacer buenas amistades, fui testigo de su éxito y crecimiento, así que me encantó recordar esa inigualable época musical que marcó muchas generaciones, pero siempre hay un negrito en el arroz y desafortunadamente tengo que contarlo, hay un punto muerto en la obra, es decir, desde la butaca que ocupé no veía nada, me la pasé toda la función sólo escuchando extraordinarias voces, pero jamás vi las actuaciones, esto porque toda la historia se desarrolla sólo en un lado del escenario, así que los que estamos del otro no vemos absolutamente nada pese a que estaba en la quinta fila, supongo que esta situación les provoca muchas quejas al teatro y a los productores considero desde mi muy humilde punto de vista deben poner atención en este caso que, considero de suma importancia porque la gente va y paga un boleto y resulta que a fin de cuentas no ve nada me parece que deben tomar cartas en el asunto como también deben hacerlo en el valet parking, perdón que parezca buzón de quejas, pero esto por pequeño que parezca es un punto en contra para que la gente tome la decisión de ir o no al teatro es por eso que se debe tener controlado todo, el valet parking tarda horas y horas es muy lento y uno pierde mucho tiempo, dicho esto también debo reconocer que es una obra extraordinaria que en cada momento nos pone la piel chinita de escuchar voces inigualables y temas ochenteros que marcaron nuestra vida, fíjense que estuvieron Mariana Garza, Alix Bauer y mi querido amigo Diego Schoening quien por cierto estuvo a punto de no llegar y es que resulta él está formando parte de la conducción del programa Un nuevo día de Telemundo y que se realiza en Miami venía en el avión cuando de repente les avisan que las condiciones no eran óptimas para aterrizar en la Ciudad de México debido a la fuerte lluvia que estaba cayendo, así que fue a aterrizar en el maravilloso puerto de Acapulco, obvio la tensión y el nervio lo consumieron porque tenía el compromiso de llegar al teatro, pero también se entendía que la situación no estaba en su manos, no sé a quién se habrá encomendado, pero mi querido amigo afortunadamente llegó a la función, fue emotivo ver a estas figuras  importantes de Timbiriche qué bueno que sigan recordando esa época y sobre todo reconociendo la carrera que durante años lograron.

Los espero de lunes a viernes a las 11 del día en el 98.5 FM o a través de www.gustavoadolfoinfante.com.

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