Frentes Políticos

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Frentes Políticos 15/03/2014 02:10
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I. Muchos responsables. Hay irregularidades en contratos de ocho cuentas públicas de Oceanografía. Antes de que estallara el escándalo por el fraude a Banamex, Pemex acumuló 12 observaciones negativas de la Auditoría Superior de la Federación, por daños y perjuicios derivados del incumplimiento de contratos adjudicados a Oceanografía, por 17 mil 600 millones de pesos. El lapso en el que se dieron estos casos abarca dos años del periodo presidencial de Vicente Fox y cuatro de Felipe Calderón. Acumulan anomalías. El problema más reciente se detectó en 2012 por la construcción del muelle en la Residencia Operaciones Portuarias de La Paz, BCS. Pronto sabremos quiénes tejieron la red de corrupción, de la que tanto provecho sacó Amado Yáñez Osuna.

II. La dupla del desastre. El GDF bajo el mando de Marcelo Ebrard pagó 119 millones de pesos a un consorcio alemán por el certificado que garantizó la seguridad en el funcionamiento de la Línea 12 del Metro. Y le certificaron horas antes de la inauguración. De nuevo la pareja Marcelo Ebrard e ICA. Tuvo que ser la operadora del Metro de Bruselas, Bélgica, la que recomendó cerrar operaciones en el tramo afectado, tras confirmar las fallas. No es la primera chapuza que hace este dúo. ¿Qué pasó, por ejemplo, con el Puente La Concordia, sobre la México-Puebla, que tuvo un costo de más de mil 300 millones de pesos?

III. La cartera dorada. Por fin emitió unas palabras. La Línea 12 fue construida bajo los estándares de calidad y seguridad conforme a los criterios de diseño, ingeniería básica y especificaciones establecidas por el Sistema de Transporte Colectivo, argumentó Enrique Horcasitas, director del Proyecto Metro del DF, mediante un comunicado. Lo que afecta al Metro, entre otros puntos, son los desgastes diferenciados y las ondulaciones en los rieles, que provocaron deformaciones en las ruedas de los trenes y golpeteos que generan vibraciones. El punto central es saber ¿por qué si el consorcio de constructores supo que los trenes no eran compatibles con esas vías, no lo denunció públicamente, sabiendo que las consecuencias podían ser fatales?

IV. Honestidad valiente. Quedó en libertad Gustavo Ponce, exsecretario de Finanzas en la administración de López Obrador. Ayer abandonó el Reclusorio Preventivo Varonil Norte, luego de obtener un amparo. En 2009 su condena fue de ocho años y 16 días. No la completó. Otra vez, ¿quién los deja salir? Se gastaba el dinero del erario en el hotel Bellagio de Las Vegas y, su jefe, AMLO no sabía nada, hasta que lo vio, como el resto de los mexicanos, apostando millones, feliz de la vida. Y conste. Ese era el gobierno que presumía de honestidad. Luego vino lo de El Señor de Las Ligas. Todo un ejemplo. Por cierto ayer AMLO, estuvo en Sonora, donde empuja la candidatura de Alfonso Durazo. De Ana Gabriela Guevara ni se acuerda. Las mujeres al final.

V. Alevosos. El PAN chantajea al gobierno federal con las leyes secundarias de la Reforma Energética para que exfuncionarios panistas sean exonerados del fraude de Oceanografía, advirtió Luis Miguel Barbosa, coordinador del PRD en el Senado. Los senadores de Acción Nacional se levantaron de la mesa de negociaciones en materia energética. La actitud del PAN es condenable, comentó Barbosa, y destacó que “no es posible que en la vida política haya chantajes”. Es claro que los panistas buscan bajar el nivel de escándalo a Oceanografía, pues su manto alcanza a muchos. Quienes están involucrados la tienen un poquito difícil.

VI. El tropiezo abismal. Mira que matar dos veces al mismo delincuente... El gobierno federal cayó en la trampa de dar por muerto a Nazario Moreno, El Chayo, en 2010, pero “fue un error y no un intento de engaño a la sociedad”, dijo Guillermo Valdés Castellanos, ex director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional. Deslindó al Cisen, del que fue director de 2007 a 2011, de haber tenido alguna responsabilidad en la falsa versión de la caída del líder intelectual y espiritual de Los Caballeros Templarios, aunque admitió que también existía una gran carga de trabajo. Mejor que ya no den tantas explicaciones. El caso es de pena.

 

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