Datos personales, ¿bien custodiados?

El ingreso a un edificio público o privado se vuelve una fuente de recolección de datos sensibles...

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Francisco Javier Acuña 13/04/2014 03:47
Datos personales, ¿bien custodiados?

La inseguridad pública ha servido de magnífico pretexto a las tecnologías para generar condiciones de control adicional a las libertades personales; podríamos hablar de vivir en la era de “la inseguridad digital”.

Se han colocado cámaras en las calles que, por definición, eran el espacio público, precisamente para diferenciarlo del privado. Se dice que con ello se reduce la delincuencia, por inhibición de los que pretenden cometer algún delito en vía pública, pero eso no ha ocurrido. Salir a la calle era la mejor demostración de tener confianza pública y, salvo incurrir en algún crimen, todo lo que allí sucedía era fruto de la libertad de convivir de manera espontánea.

Por razones de seguridad, en todas las dependencias públicas, y cada vez más en las privadas, se realiza un registro fotográfico de las personas que ingresan, además de la recolección de los datos con los que comprueba ser quien dice ser; el ingreso a un edificio público o privado se vuelve una fuente de recolección de datos sensibles, en tanto se guarda la imagen de la persona y, a veces, las razones explícitas o implícitas que lo hicieron solicitar el ingreso.

Hace poco más de diez años, tuvo lugar el Choice Point, la fuga de información personal más grande de la historia mexicana. Antes de ello, no había registros o padrones de un universo de la población de esa magnitud, en ese caso, el padrón de millones de connacionales mayores de 18 años.

El año pasado, en junio, se reveló en los medios informativos que las enormes bases de datos de instituciones públicas y privadas se encontraban a la venta en el mercado clandestino que, paradójicamente, se celebra en buena parte en la calle, a la vista de esas mismas cámaras de vigilancia, y entonces se sabe que las cámaras o no funcionan o lo hacen de manera limitada, y si bien no evitan los crímenes, sí generan registros que pueden permanecer si no existe una vigilancia efectiva que lo impida y lo garantice.

¿Los ciudadanos tenemos conciencia de la información personal confidencial que sobre nosotros existe en los registros públicos y privados? No.

A decir verdad, no tenemos certeza qué tanta información exista, si es correcta, si es pertinente se conserve y, de ser así, que esa información tan delicada sea bien custodiada.

La nueva normatividad para la protección de los datos personales en posesión de las instituciones públicas y privadas, y las instituciones creadas para tales fines nos permite esperar que así ocurrirá.

                *Analista             fjacuqa@hotmail.com

                Twitter: @f_javier_acuna

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