México y Moody’s: buenas calificaciones

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Francisco Guerrero Aguirre 09/02/2014 01:08
México y Moody’s: buenas calificaciones

En el marco de un ambiente internacional hostil y cambiante, México compite todos los días por construir una percepción diferente a la que se venía configurando en los últimos años. La imagen de un país violento inmerso en una guerra sin fin contra delincuentes y narcotraficantes ha sido, sin duda, algo que el gobierno de Peña Nieto ha intentado remontar para “mover a México” en una dirección de reformas y generación de oportunidades de inversión.

Como era de esperarse, la transformación de la imagen del país hacia el exterior no ha sido fácil. Las dificultades que aún enfrentamos en los terrenos de seguridad y violencia nos recuerdan que la proyección de un México atractivo para los capitales extranjeros requiere de logros concretos que puedan ser motivo de presunción más allá de nuestra frontera.

2013 fue un año positivo para el Presidente, pero también para el Congreso en su conjunto. Con debates, a veces amargos y exagerados, el Pacto por México terminó por dar frutos positivos y regresó al país a la ruta de las reformas estructurales de la que tanto se había hablado y tan poco se había hecho en los últimos 20 años.

Gracias a las reformas se respira en el ambiente una atmósfera más saludable en el país. En ese camino, el anuncio de Moody’s Investors Service, que incrementa el nivel de calificación de la deuda soberana de México a “A3”, es indudablemente una noticia que merece ser analizada con objetividad.

El ingreso de México, por primera vez, a la categoría de naciones con calificación “A” en su perfil crediticio significa tener un grado de inversión garantizado por un gobierno responsable y previsible en sus decisiones de política fiscal y económica. En este nuevo estrato, nuestro país abandona en su clasificación a países como Sudáfrica y Rusia, y se incorpora al escalón de gobiernos como Malasia, Chile y Malta.

Sería erróneo pensar que la calificación de Moody’s significa que México súbitamente se ha transformado en un país rico. Lo que nos distingue al obtener este grado es que en los mercados internacionales, nuestra economía ha logrado presentar una imagen “robusta”, que su gobierno actúa con responsabilidad y que no se prevén en el futuro mediato bruscos “cambios de timón” o decisiones populistas, como las que se presentan en países como Argentina y Venezuela.

En el caso mexicano, la buena gestión del gobierno de Felipe Calderón durante la crisis financiera de 2009 y la decidida actuación del presidente Peña Nieto como actor central en la aprobación de las reformas el año pasado, fueron elementos que la calificadora internacional tomó en cuenta para dar su veredicto en días recientes.

A pesar de las buenas noticias de Moody’s, para los años por venir, el gobierno del Presidente deberá conciliar la necesidad urgente de implementar, a través de la legislación secundaria, todas las reformas estructurales que se aprobaron recientemente, con una disciplina fiscal ejemplar que mantenga al país como un espacio atractivo para la inversión.

Balance

El periodo ordinario que concluye el 30 de abril en el Congreso será decisivo para que México continúe, al aprobar leyes secundarias eficientes, con la ambiciosa estrategia de recuperar la imagen del país como un sitio confiable, que a pesar de sus problemas, es capaz de generar más y mejores empleos, y otorgar garantías para la inversión productiva.

Luis Videgaray tiene razón cuando expresa que el alza otorgada por Moody’s refrenda la confianza que existe sobre las proyecciones económicas de México y que ello tendrá importantes implicaciones positivas, tanto para la macroeconomía como para las familias, al reducirse los costos del crédito.

Sin ser una panacea, tener mejores calificaciones en nuestra deuda mejora la imagen de nuestro país como un destino de inversión que fortalece la idea de que el gobierno y una parte de la oposición están pensando en que las cosas cambien en beneficio de la gente. El movimiento se demuestra andando.

Aunque los pesimistas de siempre no lo admitan, México se está transformando.

                Twitter: @pacoguerreroa65

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