2013: Año de reformas

El PRI optó por conceder en muchos temas que no le resultaban favorables, como el de la Reforma Electoral

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Francisco Guerrero Aguirre 22/12/2013 01:19
2013: Año de reformas

Como toda elección, la presidencial de 2012 fue ríspida y competida. Los alegatos, dramas y chantajes se presentaron puntuales como siempre, generando un ambiente hostil para construir acuerdos. El PAN y el PRD fueron derrotados por Enrique Peña Nieto quien obtuvo el mandato con una mayoría, más de 19 millones de votos.

A pesar de la ventaja del PRI, en una democracia fragmentada como la que tenemos, el espectro político que se conformó en el Congreso, obligaba al triunfador a intentar un nuevo esquema de diálogo con sus oponentes que lograra destrabar los cambios estructurales que el país necesitaba desde 1997.

De manera sorpresiva, desde su toma de posesión, el Presidente de la República cambió el tono de confrontación de la campaña por un discurso incluyente que reconocía que su partido por sí solo, no lograría aprobar la ambiciosa agenda de reformas constitucionales que se venía acumulando a través del tiempo.

El Pacto por México será recordado como un mecanismo ingenioso que logró construir de facto un gobierno de coalición, donde las tres principales fuerzas políticas del país consensuaron las reformas más urgentes, abandonando posturas del “todo o nada”. La sola aparición de esta fórmula, fue un avance cuántico que frenó la inercia de desencuentros del pasado.

2013 pasará a los anales de nuestra historia como el año donde las fuerzas políticas superaron muchas de sus diferencias, con el propósito de avanzar en temas tan importantes como transparencia, educación, responsabilidad financiera, telecomunicaciones y, de manera destacada, el nuevo modelo de explotación de recursos energéticos.

Los tres partidos tuvieron que alzar la mira por encima de sus intereses tradicionales y sacrificar en muchas ocasiones las visiones particulares en pos del interés general. Ese cambio de actitud fue central para concretar una lista de transformaciones que se veía imposible al inicio del sexenio.

Cada fuerza política enfatizó sus preocupaciones más genuinas buscando siempre que sus reivindicaciones programáticas se incorporaran en el sello distintivo de cada reforma. El PRD insistió en la reforma al sector de telecomunicaciones, mientras el PAN buscó profundizar en los temas de educación y transparencia.

El PRI optó por conceder en muchos temas que no le resultaban favorables, como el de la Reforma Electoral, consciente de que el objetivo final se concentraba en sacar adelante la madre de todas las reformas: la energética. Con sentido estratégico, Peña Nieto y su partido no repararon en costos incidentales con tal de mantener el sentido de cooperación para cerrar el año con la reforma más importante.

El Pacto comenzó a vivir horas extras cuando se acercaban las definiciones cruciales en el tema energético. No fueron suficientes los meses de discusión en la construcción de la Reforma Político-Electoral, y a pesar de las coincidencias entre PAN y PRD, este último decidió votar en contra, como un preludio de su separación definitiva ante la inminente alianza entre tricolores y blanquiazules en lo relativo al futuro de Pemex y la CFE.

Balance

El Pacto nació en diciembre de 2012 y murió en diciembre de 2013. Un año exacto de acuerdos políticos de gran trascendencia que no deben ser obviados o recordados con superficialidad. Fue un gran mérito que Enrique Peña Nieto, Miguel Osorio, Luis Videgaray, Aurelio Nuño, Jesús Zambrano, Gustavo Madero y César Camacho, entre otros, mantuvieran este mecanismo vivo, productivo y eficaz.

A través de la aprobación de las reformas se han puesto los cimientos para un nuevo modelo de desarrollo para el país. Sin embargo, viene lo más difícil. Construir una legislación secundaria efectiva para implementar los cambios será el gran reto para el Congreso mexicano en 2014. En tanto, debemos sentirnos satisfechos, mientras duró, el Pacto le devolvió a la política su sentido original. Eso fue, en sí mismo, una buena noticia.

Por vacaciones, esta columna volverá a publicarse hasta el miércoles 8 de enero de 2014. Felices fiestas a todos.

                Twitter:@pacoguerreroa65

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