Consulta popular: la manzana de la discordia

COMPARTIR 
Francisco Guerrero Aguirre 15/12/2013 00:55
Consulta popular: la manzana de la discordia

En medio de una febril actividad legislativa, la Cámara de Diputados aprobó la nueva Ley Federal de Consulta Popular que reglamenta al artículo 35 de la Constitución y busca que l@s ciudadan@s puedan participar, de manera directa, en la definición de grandes temas nacionales que, por su trascendencia, requieren de un profundo debate.

El sustento de esta ley es que, si bien ya contamos con un medio legítimo de representación a través de l@s diputad@s, senador@s y titulares del Poder Ejecutivo en los tres niveles, debe ahondarse en mecanismos alternativos que permitan a l@s propi@s ciudadan@s, sin intermediarios, resolver dilemas de afectación general en asuntos que generen división pública.

Este nuevo ordenamiento define como “consulta popular” al mecanismo de participación por el cual se ejercen derechos democráticos, a través del sufragio sobre temas calificados de trascendencia nacional.

Para que la consulta se lleve a cabo se deberán recolectar firmas equivalentes a 2% de votantes o que se reúna 33% de los integrantes de cualquiera de las dos cámaras. De igual forma, el Presidente de la República puede proponer su realización. En caso de conflicto, será la Suprema Corte quien resuelva sobre la constitucionalidad de la materia de la misma.

Una vez con el aval de la Corte, será el Congreso quien expida la convocatoria correspondiente y quien notifique al IFE o a su sucedáneo INE, con el propósito de que proceda a la organización, desarrollo, cómputo y declaración de resultados.

La consulta se podrá realizar cada 3 años de manera coincidente con el proceso federal electoral y las propuestas para organizarla deberán ser entregadas a las instancias correspondientes el mes de septiembre previo a las elecciones.

Los resultados de esta nueva modalidad sólo serán vinculatorios cuando la participación total corresponda por lo menos a 40% de l@s mayores de 18 años inscrit@s en la lista nominal de electores que se disponga el día de los comicios.

En materia de radio y televisión, será la autoridad electoral la única instancia que podrá contratar propaganda dirigida a influir en la opinión de l@s ciudadan@s en medio de las campañas que se llevarán a cabo para tal efecto. Se establece también que el Ejecutivo tendrá espacios disponibles en tiempos oficiales, con el propósito de defender las políticas públicas sujetas a consulta.

El elemento central de este ejercicio será el diseño y contenido de las preguntas que se pondrán a consideración de l@s participantes. Como todo ejercicio de consulta pública, las fuerzas políticas que estén a favor o en contra de algún tema relevante intentarán, desde la formulación de los reactivos, influir en las respuestas de l@s consultad@s.

BALANCE

Antes de nacer, la consulta popular está envuelta en la polémica. Cada fuerza política buscará interpretarla de acuerdo a su calendario electoral rumbo a los comicios de 2015 y 2018. Diputad@s de distintas bancadas entienden la reforma según su agenda y conveniencia.

Manlio Fabio Beltrones ha afirmado que cualquier ley es susceptible de ser consultada en ese ejercicio, con la salvedad de que no podrá incidir en reformas a la Constitución. En sentido contrario, Amalia García, del PRD, sostiene que la consulta popular sí aplica a la reciente Reforma Energética y que a través de este mecanismo es posible revocar lo aprobado de manera soberana por el Congreso.

En mi opinión, este tipo de ejercicios no son aplicables a decisiones que inciden en los ingresos del país, como claramente lo establece la nueva ley de consulta popular. No hace ningún sentido que como Penélope destejiéramos en la noche lo que tejimos durante el día.

La consulta popular debe ser un instrumento de democracia participativa que fortalezca el mecanismo de representación que tenemos a través del Congreso y el Poder Ejecutivo. Por desgracia, paciera que consultar a l@s ciudada@s es ya una manzana de la discordia grande y jugosa al punto y apetito de los partidos, en lugar de ser un mecanismo de utilidad para los verdaderos intereses ciudadanos.

                Twiiter: @pacoguerreroa65

Comparte esta entrada

Comentarios