“Nada más incierto que un panista con voto secreto”

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Francisco Garfias 26/04/2014 00:34
“Nada más incierto que un panista con voto secreto”

Un dicho muy popular en Acción Nacional dice que “no hay nada más incierto que un panista con voto secreto”.

Las palabras reflejan el escaso margen de certidumbre que tiene un candidato cuando sus correligionarios le dan palmadas y le dicen “estoy contigo” y votan por el otro.

Ejemplos sobran. Le pasó a Ricardo García Cervantes, a Santiago Creel, a Carlos Medina Plascencia.

Viene a cuento por la ya muy próxima elección interna de la dirigencia nacional del PAN. Es el 18 de mayo próximo.

Hace apenas unas semanas el pronóstico era arrolladoramente favorable a la reelección de Gustavo Madero. “Va a arrasar, tiene el aparato y a los gobernadores ”, decían muchos panistas, algunos corderistas, con un razonamiento más propio de los priistas.

Pero el momio cambió. La cosa se ve más apretada de lo que parece. Lo reflejan las encuestas de tirios y troyanos. También las charlas cotidianas con panistas. Los militantes quieren un cambio y Cordero se ha logrado posicionar como la vía para lograrlo.

Eso explica los ataques al senador Javier Lozano, el corderista número uno.

Lo menos que le dicen es chivaloca, “personero de Cordero”, bastón de Peña.

Al senador poblano, efectivamente, se le pasó la mano con el proyecto de Ley de Telecomunicaciones, al asumir la paternidad de la iniciativa del gobierno federal.

Error grave. El combustible que empuja la campaña de Ernesto Cordero es precisamente su oposición a que el partido azul gravite alrededor del gobierno. Fue un crítico del Pacto por México en todos sus discursos.

Resulta paradójico, por lo menos, que uno de sus leales se perciba como instrumento para empujar la propuesta del presidente Peña.

Días complicados se viven en el Congreso. Las diferencias en la bancadas del PAN, alimentadas por el proceso interno para elegir a la dirigencia nacional, gravitan negativamente en la vida parlamentaria y dejan muy mal parados a los interlocutores del azul en las negociaciones.

El ejemplo es Héctor Larios. El senador estaba negociando la reforma político-electoral con los tres grandes partidos. En la mesa diputados y senadores. Larios hacía equipo con el diputado de su partido, Fernando Rodríguez Doval. Los azules nunca se levantaron de la mesa.

Los panistas llegaron a importantes acuerdos con el PRI y el PRD. Incluso en el delicado tema de los institutos electorales. Los azules quieren ampliar las facultades de atracción de los comicios locales por el INE. ¿Argumento? La injerencia de los gobernadores en los institutos locales.

El senador azul trabajó acuerdos con tricolores y amarillos. Los presentó al pleno del grupo parlamentario. Lo dejaron colgado de la brocha. Desconocieron todo lo que negoció. “Larios no sabe de eso”, fue lo menos que dijeron en tono de descalificación.

Y para atrás de nuevo, cuando ya está a punto de culminar el periodo ordinario de sesiones.

Del tema hablamos con José González Morfín, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. El diputado del PAN es el invitado en turno del programa Arsenal, que se transmite este sábado a las 19 horas por Excélsior Televisión. “Estamos en deuda con algunas de las leyes secundarias”, reconoció el hombre.

Dijo más: “No queda más remedio. Las leyes secundarias de las reformas energética y de telecomunicaciones las tendremos que discutir en un periodo extraordinario a celebrarse en junio” (después de la elección en el PAN).

El presidente de la Mesa Directiva saludó la reunión que sostuvieron el jueves, en el restaurante Capital Grille (capital de grillos) a los seis coordinadores parlamentarios de las principales fuerzas políticas representadas en el Congreso, lograron trazar una “ruta crítica” para sacar adelante las leyes secundarias.

“Había tanto ruido en el ambiente que era necesario mandar el mensaje de que hay acuerdo y sacar adelante lo que está pendiente”, aseveró.

Habló de su relación con Manlio y de los señalamientos que se le hacen al coordinador del PRI en el sentido de que es el patrón en San Lázaro, pero también de la excelente relación que tiene con el obradorista Ricardo Monreal. No le cuento más. Lo invito a verla.

La grilla a todo lo que da en Nuevo León. Son muchos los que quieren, pocos los que pueden, pero todos se mueven. Sobre todo en el PRI. El gobernador Rodrigo Medina ya tiene su delfín. Podríamos llamarlo “opción local”. Se trata de Federico Vargas, 36 años.

Su carrera ha sido meteórica. Brincó de secretario adjunto del ejecutivo local a titular de Desarrollo Social. Pasó por la Secretaría de Desarrollo Económico. Dio resultados. En un par de ocasiones superó la meta anual de inversión extranjera en el estado.

El mandatario estatal lo jaló a su equipo después de una plática de un minuto que lo hizo pensar que lo había “bateado”. El cambio de estatutos en el tricolor lo catapultó. Ya no se necesita haber ocupado un cargo de elección popular para aspirar al Palacio de Gobierno. Eso lo perfiló como aspirante. No lo pierda de vista.

Los demás tricolores que aspiran están en la Ciudad de México o van y vienen. Hay tres mujeres. Las tres son senadoras: Ivonne Álvarez, exconductora de televisión; Cristina Díaz, exlíder nacional del PRI, y Marcela Guerra, exdiputada federal.

El diputado Pedro Pablo Treviño está en la lista, pero el que todos lo llaman “el rival a vencer” es Ildefonso Guajardo, secretario federal de Economía.

La baraja en el PAN es más pequeña. Margarita Arellanes, alcaldesa de Monterrey, cercana al  Zar de los casinos, y Mauricio Fernández, otrora presidente municipal de Garza García, son los más mencionados. Sabemos, sin embargo, que éste último ha comentado, en corto, que no buscará suceder a Medina, sino regresar al próspero ayuntamiento neoleonés que ya gobernó con la ayuda de un “equipo de rudos”.

Otro que hace su luchita y que no podemos dejar fuera es el exalcalde de Monterrey Felipe de Jesús Cantú. Uno más que está muy callado, pero sabemos que quiere es Homero Niño de Rivera. ¿Su mérito? Haber sido el diputado federal del PAN más votado a nivel nacional en las pasadas elecciones federales.

Faltan alrededor de cinco meses para el “destape”. Será una pelea a 15 rounds. Apenas va en el segundo. Faltan muchos golpes.

Moraleja de la semana (cortesía de Nikita Jrushchov, político ruso): “Los políticos son siempre lo mismo. Prometen construir un puente aunque no haya río”.

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