Ucrania: un reto de popularidad

De no lograr revertir la percepción de debilidad, Obama podría caer en la tentación de tomar acciones militares.

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Foro Internacional Anáhuac 15/05/2014 00:00
Ucrania: un reto de popularidad

Analicia Ruiz*

Los republicanos, especialmente los que quieren contender en las elecciones de 2016, acusan al presidente Barack Obama de tener una política exterior débil frente a la crisis de Ucrania. Argumentan que para frenar las acciones expansionistas del presiente ruso, Vladimir Putin, se deben incrementar las sanciones económicas y diplomáticas al mismo tiempo que apoyar a Ucrania con armas y ayuda militar para poder resistir un ataque por parte de Rusia.

“¿Por qué todo el mundo está tan entusiasmado con el uso de la fuerza después de que hemos pasado por una década de guerra con enormes costos para nuestras tropas y el presupuesto federal?”, dijo el presiente Obama en Manila el pasado 28 de abril, en un intento por contestar las críticas a su política exterior. La evidente frustración de Obama se debe a que, a pesar de que las sanciones económicas han tenido un impacto negativo en Rusia, sus opositores lo acusan de débil.

Si se toma en cuenta a la opinión pública interna, el presidente Obama está reaccionando conforme a los deseos de la población. De acuerdo con la encuesta del Pew Research Center, 53% de los estadunidenses está a favor de incrementar las sanciones económicas y diplomáticas contra Rusia, mientras que 62% está en contra de enviar armas y equipo militar al gobierno de Ucrania. La encuesta indica que demócratas y republicanos comparten opiniones frente a la crisis. Únicamente tres de cada diez estadunidenses piensan que lo que está sucediendo en Rusia y Ucrania es muy importante para Estados Unidos.

La estrategia de los republicanos es atacar a Obama y cuestionar su liderazgo en política exterior para reducir su popularidad y así avanzar sus intereses electorales. Sin embargo, las encuestas sobre la opinión pública de los estadunidenses respecto de la crisis de Ucrania muestran que esta estrategia no tiene fundamento y por ello no tendrá mayor impacto. Aunque en un grupo de la población dentro de Estados Unidos como a nivel internacional permea la idea de que Obama ha sido un Presidente débil.

Para revertir la percepción de debilidad, Obama deberá convencer a los estadunidenses de que su política hacia la crisis ha sido la indicada, ya que ha evitado un compromiso militar de altos costos, además de demostrar que las sanciones económicas están lejos de ser acciones impalpables. Las sanciones económicas tuvieron un impacto negativo en Rusia de manera inmediata y podrían en el mediano y largo plazo afectar severamente la economía. Desde el anuncio de las sanciones económicas, el capital internacional ha extraído más de 70 mil millones de dólares de Rusia. Standard & Poor’s, la agencia calificadora de riesgos, degradó la calificación crediticia de Rusia anticipando las repercusiones financieras que la crisis de Ucrania acarreará. Esta reducción se traduce en un costo alto para el financiamiento del país en los mercados internacionales, así como la salida de más capitales, desequilibrando la economía del país.

De no lograr revertir la percepción de debilidad, Obama podría caer en la tentación de tomar acciones militares para demostrar su fortaleza como líder internacional, lo que podría resultar contraproducente e impactar negativamente en la popularidad de los demócratas cerca de las elecciones. Esto podría afectar la percepción positiva hacia el gobierno de Obama que genera la tendencia actual al alza de las cifras económicas: el crecimiento de 2.6% anual, la generación de empleos y la reducción de la deuda. Estas cifras económicas son el capital con el que contarán los demócratas para el proceso electoral en 2016.

 

* Profesora de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Anáhuac, México Norte.

forointernacional@anahuac.mx

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