Alianza del Pacífico

Se creó como un novedoso proceso de integración en América Latina, que va más allá de lo puramente económico-comercial.

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Foro Internacional Anáhuac 10/04/2014 00:00
Alianza del Pacífico

Gerardo Trujano Velásquez*

El 28 de abril se cumplirán tres años de la Declaración de Lima, en la que se dio a conocer la intención de Chile, Colombia, México y Perú de conformar la Alianza del Pacífico. Un novedoso proceso de integración en América Latina, que va más allá de lo puramente económico-comercial (bienes, servicios y capitales), pues incluye la libre circulación de personas y se plantea como plataforma de proyección de esas economías hacia Asia-Pacífico.

Desde entonces, el grupo avanza a paso veloz y ya cuenta con una larga lista de logros, como la constitución formal de la Alianza, la eliminación de visas entre sus ciudadanos, el establecimiento de un sistema de becas para aumentar la movilidad académica y estudiantil, la instalación de embajadas y consulados comunes en varios países de África y Asia, la integración de los mercados de valores en el Mercado Integrado Latinoamericano (MILA), donde ya están Colombia, Chile y Perú (este año se integra México) y la desgravación de 92% de aranceles en el comercio intrarregional (el restante 8% son productos agrícolas sensibles, por lo que se espera desgravar en un plazo de 17 años).

También han iniciado negociaciones para la instalación de un Parlamento, la movilidad laboral y la promoción conjunta del turismo.

Destaca el compromiso de avanzar en negociaciones fiscales, como la interconexión de las ventanillas únicas para el comercio exterior, la acumulación de origen de las mercancías, para sumar como nacional un producto final que incluya insumos de otro del grupo, así como el intercambio automático de información fiscal y financiera para evitar la evasión fiscal, el blanqueo de dinero y el financiamiento al terrorismo.

De acuerdo con la página de la Alianza, ésta concentra 41% de los flujos de inversión extranjera directa, 50% del comercio y 36% del PIB total de la América Latina y el Caribe; constituye un mercado de 209 millones de personas, con un ingreso por habitante de diez mil dólares y un PIB  que alcanza los dos billones de dólares, lo que se calcula equivaldría a la octava economía y la séptima potencia económica mundial y seguirá creciendo, ya que Costa Rica y Panamá han sido aceptados como candidatos para integrarse al acuerdo.

La Alianza constituye un proceso de integración conocido como de regionalismo abierto, ya que promueve la integración económica y el libre comercio al interior, sin afectar los tratados comerciales que ya tienen con terceros países u otros nuevos que quisieran negociar en forma independiente.

Este era un aspecto importante para todos ellos, pues un mecanismo más restrictivo como la Unión Aduanera (caso de Mercosur) significaría tener que renunciar a opciones comerciales ya vigentes.

En el caso de México, la principal afectación habría sido el TLCAN, que representa 80% del comercio exterior del país. En cambio, con la modalidad adoptada por la Alianza del Pacífico se potencia un nuevo mecanismo de integración sin tener que sacrificar otros ya logrados. Esta flexibilidad parece ser acertada, aunque su funcionamiento depende de un mecanismo ágil y transparente de reglas de origen, para evitar conflictos al interior del grupo.

Extraña la poca atención que la prensa mexicana le ha dado a la Alianza. Con el breve recuento aquí presentado de los logros alcanzados, no cabe duda de que se trata de un mecanismo sumamente ambicioso y acelerado.

Es cierto que ninguno de sus miembros es una superpotencia y es pronto para garantizar grandes logros, pero no por eso debe ser ignorado. Por lo menos debería despertar la curiosidad y la pregunta de ¿en qué nos hemos embarcado?

* Coordinador académico de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Anáhuac México Norte.

forointernacional@anahuac.mx

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