2014, un año de memorias

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Fernando Serrano Migallón 02/01/2014 00:18
2014, un año de memorias

Como si se tratara de una oportunidad en medio de un mundo demasiado apurado para detenerse en los detalles, 2014 ha comenzado y se presenta como un año de oportunidad, pero también como un año de profundo contenido histórico.

La vieja discusión sobre la capacidad de los seres humanos para aprender de la historia es interminable; teóricamente, conociendo el pasado no deberíamos cometer los errores que otras generaciones cometieron, sin embargo, no es poco común descubrirnos cometiendo con la misma potencia que otros pueblos en otras circunstancias, los mismos actos descabellados; reduciéndolos al absurdo, hay quien dice que si aprendiéramos de la historia, no habría habido más que el primer combate entre dos grupos humanos para que las generaciones siguientes aprendiéramos el horror que eso significa. Parece, más bien, que el aprendizaje de la historia no es tan sencillo y más que evitar la caída en problemas que son cíclicos o bien se presentan bajo circunstancias inéditas, los seres humanos nos formamos criterios sobre la manera que podemos resolver problemas sobre experiencias ajenas.

Para el mundo, 2014 se presenta como un año de honda significación histórica cuya reflexión no puede pasarnos desapercibida. Es el centenario de la Primera Guerra Mundial, del asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo, de Jaurès en París, con lo que los esfuerzos de la izquierda francesa por detener la guerra fueron neutralizados. La primera Guerra Mundial constituye no sólo la primera conflagración de carácter global, sino la nueva era en el conflicto bélico en el que se rompen las viejas premisas de los conflictos —el combate cuerpo a cuerpo, el honor del combatiente, el limite del uso de la fuerza sobre objetivos militares—, para establecer las primeras bases de la guerra total y completamente destructiva aún sobre el dolor de los civiles inocentes. Convendría, a guisa de memorial, volver a las páginas de Erich Maria Remarque y su Sin novedad en el frente, tal vez el más conmovedor y terrible de los relatos de guerra.

2014 nos ofrece el memorial de cómo las generaciones pasadas ensayaron nuestra destrucción, desde el uso de los gases en las trincheras francoalemanas, como en el uso extensivo de la violencia sobre la población civil y, finalmente con la destrucción total en la Segunda Guerra Mundial. Se cumplirán este año, 75 años de la derrota de España en la guerra que sucedió al alzamiento y golpe de Estado protagonizado por Francisco Franco; laboratorio de la gran guerra en la que Alemania e Italia, dieron el espaldarazo a los golpistas para ensayar sus propias fuerzas; hechos como el bombardeo de Guernica, el desplazamiento de enormes contingentes de refugiados, el uso de campos de detención y su posterior transporte a la muerte. 75 años también del inicio de la Segunda Guerra Mundial, escenario de los más terribles horrores que los seres humanos nos hemos infringido a lo largo de nuestra larga historia.

Pero será también año de recordación de enormes esfuerzos de solidaridad de los que México bien puede sentirse orgulloso: el ofrecimiento de asilo político a los republicanos derrotados en España, el esfuerzo diplomático de enormes dimensiones que permitió a nuestro país salvaguardar la vida de miles de españoles en territorio francés y su posterior traslado a México, la que pude ser la última de las narraciones épicas de buena voluntad entre los pueblos. 75 años del ejercicio de valor de la diplomacia mexicana en las personas de Lázaro Cárdenas y de Isidro Fabela que ya desde 1938 se habían opuesto a la invasión de Austria y que permanecieron solos en la crítica contra los intentos nazis de apoderarse de toda Europa.

Deseamos que 2014 sea un año para recordar, que lo sea por su generosidad y la paz, lo deseamos de todo corazón; que sea pues también el año para recordar aquellos tiempos terribles en que pusimos en peligro todo cuando habíamos construido y tiempo también para enorgullecernos de la persistencia en la razón y el derecho. Que para todos, sea de paz y felicidad.

                Profesor de la Facultad de Derecho de la UNAM.

                fserranomigallon@yahoo.com.mx

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