¡Chanfle!

Demasiado circo no puede aplacar los gruñidos del estómago vacío. Eso es lo que están diciendo las manifestaciones de las favelas brasileñas.

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Félix Cortés Camarillo 16/06/2014 01:52
¡Chanfle!

Las grandes experiencias colectivas tienen muchos defectos, de los cuales, los expertos suelen verter juicios profundos; pocos se ocupan de sus virtudes. Entre ellas se encuentra la de sacar a la superficie, en muchos casos, el verdadero nivel de desempeño en tal o cual disciplina. Generalmente, poner al descubierto las peores características del colectivo.

La Copa del Mundo 2014 es un ejemplo que en estos momentos nos resulta omnipresente en los medios. Mucho antes de que el balón comenzara a emocionar al mundo entero, Brasil se había tenido que enfrentar al estallido social que ha provocado —y seguirá provocando durante dos años más— el exceso del protagonismo político en perjuicio de la cosa pública. Simultáneamente, la ineficiencia y, dolorosamente, tener que ver la corrupción como un mal endémico de nuestra región.

Sería risible negarle a las masas esa catarsis necesaria, que la euforia colectiva provoca cuando la competencia se eleva a la categoría de espectáculo bien logrado; sea un concurso de canciones, cuerpos bellos de mujeres jóvenes o aficionados a la danza o las habilidades manuales, el espectáculo de ver competir a los demás para nuestro regocijo libera las tensiones internas que el individuo guarda. Pan y circo, escribió Juvenal en una de sus sátiras.

El problema sobreviene cuando se rompe la proporción generalmente en perjuicio del pan. Demasiado circo no puede aplacar los gruñidos del estómago vacío. Eso, y no otra cosa, es lo que están diciendo las manifestaciones cada vez más aplacadas y desvanecidas de las favelas brasileñas. No se trata solamente de que este campeonato mundial sea el más caro de la historia: su costo en reales se potencializa en un país de injusticia social tan extrema. Simultáneamente, el gasto faraónico que la señora Rousseff heredó del populista Lula y ejerció con entusiasmo no tiene ni siquiera la piel de oveja de la promoción del deporte: a precios altísimos, se han construido o remodelado estadios donde no hay equipo de futbol. Elefantes blancos, pues.

Yo no dirijo un periódico, como hubiera sido mi sueño juvenil. Si el viernes pasado hubiera tenido que “cabecear” la edición del día siguiente, yo hubiera dictado implacable: “México 3, Camerún ½: a Giovani le robaron 2”. Si Brasil nos va a dejar muy claro a los mexicanos el nivel de futbol que tenemos, al mundo entero le dice, en cada partido, el miserable nivel de arbitraje que la FIFA ha propiciado porque a la FIFA sirve. Con reticencia, el organismo internacional ha aceptado en este campeonato probar con la tecnología electrónica para dilucidar el momento en que el balón cruza la línea de meta. Pero el grueso de las decisiones arbitrales sigue dependiendo del criterio de personas. Seres humanos propensos a ambiciones y sujetos a tentaciones.

La Chiquitibum: este campeonato lo vamos a ganar. Brasil 2014 está desvelando los índices de corrupción que el deporte organizado a nivel mundial tiene como sustento. La compra de árbitros y decisiones, entrenadores y jugadores con sus resultados, sigue siendo una sorpresa previamente anunciada. Pero aún hay más: no son solamente las mafias de apostadores las que dominan las decisiones en la cancha. Hay grandes intereses económicos y políticos que inciden en el manejo de los deportes comercializados. La adjudicación de la Copa del Mundo a Qatar no solamente ha puesto a sudar a jugadores que supuestamente tendrían que jugar a temperaturas infernales: demuestra que los recursos económicos de los Emiratos Árabes no solamente pueden comprar las camisetas de carísimos equipos europeos. Pueden comprar conciencias y votos.

Pilón.- Mañana, a las 11 y en la Sala Zertuche del hermoso Colegio Civil de Monterrey, el arquitecto Félix Torres Gómez dará una conferencia sobre la Batalla de El Carrizal, en Chihuahua, donde murió su bisabuelo, el general Félix Uresti Gómez, en combate a la expedición punitiva gringa que buscaba a Pancho Villa. Se cumplen, la semana próxima, 98 años de la muerte de este héroe desatendido, como desatendida será la conferencia de mañana martes.

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