El fuero de guerra no busca impunidad

COMPARTIR 
Federico Ponce Rojas 15/03/2014 02:32
El fuero de guerra  no busca impunidad

En un encuentro sin precedente, el Ejército y la Marina–Armada de México defendieron  la vigencia del fuero militar ante senadores del PRI, PAN y PRD  y aclararon que no buscan impunidad, sino certeza en sus funciones. Las Fuerzas Armadas exigieron a los legisladores un nuevo marco jurídico equilibrado que no trastoque la disciplina militar.

Ya era justo que se escuchara  la voz de nuestros soldados  y marinos, porque el proyecto de adecuar la jurisdicción militar a las recientes reformas de nuestra Carta Magna, en materia de derechos humanos, no puede ni debe contravenir el espíritu del Constituyente de 1917, plasmado claramente en el artículo 13 de nuestra ley suprema, ya que se vulneraría la férrea disciplina militar, columna vertebral del derecho militar, al respecto, la Ley de Disciplina del Ejército y la Fuerza Aérea Mexicanos no deja lugar a dudas.

Ya hemos señalado, en diversos foros, que esta ofensiva de quienes desconocen la naturaleza, especialidad y autonomía del derecho militar pareciera favorecer o complacer las exigencias de organismos internacionales y nacionales no gubernamentales, más que defender los derechos humanos de los mexicanos.

Como bien marcaron en esa reunión los juristas castrenses, la vigencia del fuero militar no es buscar la exención o privilegios, sino mantener la verdadera justicia para castigar con severidad los excesos o faltas de los militares. Cabe señalar que la expresión “fuero” connota  privilegio y ello  confunde a la sociedad civil, pero en la jurisdicción militar, el término se vuelve exigente y restrictivo.

Desde 1917, con la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se definió que el fuero militar debería subsistir porque era la respuesta del Estado mexicano a una garantía  otorgada a la sociedad como límite y obligación  fundamental del Ejército.

El instituto armado, para cumplir con su mandato constitucional, necesita sustentar su actuación en el concepto de disciplina, misma que se debe entender como una exigencia estructural de su organización, lo que no lo exime del respeto irrestricto a los derechos humanos, y ello lo cumple a cabalidad. Existe una preocupación fundada por el avance del proyecto camaral de acotar al Ejército no porque incumpla en sus funciones o viole garantías individuales, sino para satisfacer la infundada, excesiva e ilegal resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la cual resulta violatoria de nuestro régimen constitucional y de la soberanía nacional.

Ninguna legislación internacional o decisiones jurisdiccionales pueden ser supraconstitucionales, en otras palabras, no pueden estar por encima de nuestra Carta Magna, no se puede invocar la legalidad desde la ilegalidad.

El intervencionismo de la Corte Interamericana pone en entredicho a la justicia mexicana y vulnera nuestro orden jurídico. El Estado mexicano no debe ser sometido por ninguna corte u organismo internacional que emita sentencias viciadas, deficientes, oscuras o excesivas.

El derecho militar mexicano nace y se fundamenta en el artículo 13 constitucional, subsiste el fuero de guerra como garantía para la sociedad y obligación para las Fuerzas Armadas y, en ningún caso, podrá extender su jurisdicción sobre personas que no pertenezcan al Ejército; es un derecho especializado que tutela, como la columna vertebral, que sostiene la existencia, estructura y operatividad de la jurisdicción militar.

El Código de Justicia Militar es una de las 18 leyes, 34 reglamentos, normas, instructivos, acuerdos, manuales y otros ordenamientos que nutren tan importante rama del derecho, por lo que el Poder Legislativo debe tener  conocimiento especializado de esta materia.

Enhorabuena por los abogados militares, profundos conocedores del derecho y de la Constitución, y hacemos votos porque quepa la sensatez en el Poder Legislativo, último reducto de la República para defender la legalidad y sobre todo nuestra soberanía.

Apostilla: Mi más amplio reconocimiento a la senadora Arely Gómez González por su sensibilidad para reconocer que el objetivo del trabajo legislativo debe ser modernizar la justicia militar, considerando el respeto a los derechos humanos, pero también a la disciplina militar. Nuestros tribunos tienen el compromiso de no reformar la ley bajo ninguna presión y menos si ésta es ilegal y sí, en cambio, hacerlo con estricto apego a nuestra Carta Magna.

                *Exsubprocurador general de la República y vicepresidente de   la Academia Mexicana de Derecho Internacional

                fpr_enlinea@hotmail.com

                Twitter: @fpr_enlinea

Comparte esta entrada

Comentarios

Lo que pasa en la red