Las nuevas reglas

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Federico Döring 01/06/2014 00:00
Las nuevas reglas

El juego democrático de las elecciones tiene nuevas reglas. Para algunos representan avances y para otros, un retroceso; para algunos, los ajustes son apenas los necesarios para corregir las distorsiones que han sufrido las campañas; para otros, se trata de un sobresalto que parece una ficción normativa, toda vez que podría ser inaplicable en varios rubros. En todo caso, los análisis coinciden en que su aplicación representará todo un reto.

Dos ejes son fundamentales de la nueva legislación en el Distrito Federal, las candidaturas independientes y la publicidad política en medios de comunicación durante los procesos electorales.

En la Asamblea Legislativa del DF, en el pasado periodo ordinario, que concluyó el 30 de abril, nos dimos a la tarea de poner a la ciudad al corriente en lo que a las candidaturas independientes respecta.

Las candidaturas independientes son, sin duda, un avance en el sistema democrático mexicano. Sin embargo, no se puede esperar que la simple figura del candidato independiente resuelva los problemas que tiene nuestro sistema, como son la desconfianza en los políticos o la garantía de quien resulte electo sea el candidato con las mejores herramientas para realizar una buena gestión.

Los detalles de las reglas electorales son las que definen de arranque la probabilidad de éxito de los candidatos independientes. Requisitos de registro muy laxos garantizan que muchos ciudadanos podrán competir por un cargo de elección popular. Encontrar el justo medio fue el reto al que nos enfrentamos los diputados locales, quienes aprobamos que se necesitaría 2% del padrón nominal en firmas de apoyo para el registro de un candidato independiente.

En conclusión, las candidaturas independientes exitosas deben de ser vistas como en cualquier democracia moderna: como una forma real de acceso al poder, como un derecho de los ciudadanos de ser electos y votados, pero como la excepción a la regla al sistema de partidos.

Por otra parte, en el Distrito Federal la promoción en medios de comunicación pasa por un necesario cambio, debido a la singular situación que prevalece.

De ello se desprende la propuesta de reformar la Ley de Publicidad Exterior para incorporar la distribución equitativa de estos espacios durante las campañas electorales, tomando como base el razonamiento de la distribución/asignación de espacios en radio y televisión para partidos políticos.

Como describí en la entrega pasada, la corrupción y una intrincada red de complicidades se anidan en los Permisos Administrativos Temporales Revocables (PATR) de espacios para anuncios en nodos publicitarios, licencias y acuerdos que permitieron la instalación de vallas y publicidad entre 2006 y 2012.

Durante la campaña electoral 2012, en el Distrito Federal, las campañas tanto de Alejandra Barrales como de Mario Delgado fueron “subidas” en su mayoría y coincidentemente en espacios de la extrañamente beneficiada empresa Rentable. Por otro lado, el PRI-PVEM contrató con las asociaciones de publicistas, hasta con ocho meses de anticipación, carteleras y muros para la campaña 2012, lo cual deteriora el principio de equidad en la competencia electoral y presume un uso abusivo de recursos de procedencia ilegal para el efecto, además de la contaminación visual producida.

Uno de los temas que más indignación causan entre la ciudadanía son los excesivos gastos en las campañas electorales.

La ley electoral ya contempla la asignación equitativa y proporcional de los espacios de radio y televisión, por lo que la propuesta de Acción Nacional también se extiende a la publicidad exterior, con el objetivo de tener campañas políticas más baratas, equitativas.

Erradicando el uso faccioso de los espacios publicitarios, además de acabar con la corrupción , enterraremos la idea de que gana sólo el que más paga y más se anuncia.

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