El desastre después del desastre

La Comisión Investigadora de la L12 no ha podido determinar una ruta para el restablecimiento del servicio de 11 de las 20 estaciones paradas

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Federico Döring 18/05/2014 00:04
El desastre después del desastre

Desde el primer momento, el PAN en la Asamblea Legislativa del DF planteó que el objetivo debería ser la reactivación inmediata del funcionamiento de la L12 y que la investigación señalara responsables públicos y privados que derivaran en consignaciones e inhabilitaciones.

Los primeros días de la Comisión, la expectativa de poner al descubierto a los responsables del multimillonario fiasco, de la corrupción, de los que pusieron en riesgo la vida de los usuarios inaugurando una obra llena de fallas y que no debió arrancar en tales condiciones hizo de las comparecencias de exfuncionarios, funcionarios, de los representantes del consorcio constructor y de especialistas externos el centro de atención.

Lo único que ha quedado al descubierto es la torpeza con que se han guiado los trabajos de la Comisión y la incapacidad de sistematizar la información obtenida en las comparecencias y de analizar la documentación obtenida.

La Comisión, presidida por el diputado Gaviño, del Partido Nueva Alianza, a dos meses de creada, no tiene diagnóstico, no ha podido determinar una ruta para el restablecimiento del servicio de 11 de las 20 estaciones paradas. La ausencia de conclusiones permite que las propias empresas que comparecen y se investigan sigan siendo contratadas para la reparación y el mantenimiento de la Línea 12.

La Comisión ha quedado atrapada en un entramado político perredista, en el que los diputados integrantes de las distintas tribus se cobran facturas internas, evitando, eso sí, ir más allá de lo conveniente y que la verdad pueda salir a la luz, porque saben que los gobiernos perredistas son los responsables del desastre y fraude de la Línea 12 .

El presidente de la Comisión, sometido en el laberinto de mezquinos intereses políticos, ha pasado de convocar a comparecencias públicas y abiertas a las reuniones en lo oscurito y a puerta cerrada con funcionarios del gobierno, como hizo con el contralor capitalino, a sesiones de rebuscado lenguaje técnico de informes por los que se han pagado hasta 50 millones de pesos y a las conferencias de prensa en las que no dice nada nuevo.

La Comisión no es una oportunidad para el reflector y el protagonismo estéril. No es saliendo en los medios de comunicación como se resuelve la reanudación del servicio ni se mete a la cárcel y se inhabilita a quien hizo un mal uso del recurso público. Presidir la Comisión o integrarla no es simplemente para salir en los medios, están, quienes así lo ven, haciéndole un flaco favor a la Asamblea y a la ciudad, y están demostrando que no están a la altura de lo que representa esta Comisión.

Acción Nacional no permitirá que el resultado de la Comisión Investigadora de la L12 se convierta en un desastre después del desastre de la Línea Dorada. Es inaceptable que el resultado busque ser sólo de aspectos técnicos. En el informe final de esta Comisión, deberán contemplarse aspectos de investigación en materia de corrupción, en materia de negligencia administrativa y lineamientos claros orientados a impedir un nuevo capítulo de suspensión del servicio por fallas que no ocurren en ningún otro sistema de transporte Metro del mundo.

 

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