Movilidad como derecho

A la fecha, los usuarios del transporte público en la ciudad pagan más y padecen el mismo servicio ineficiente, malo y peligroso

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Federico Döring 04/05/2014 00:04
Movilidad como derecho

El PRD en el Distrito Federal se define en el clientelismo y en el gatopardismo de su supuesta preocupación por los que menos tienen. Así, envuelto en la bandera populista de sus gobiernos, sólo ha conseguido el grave deterioro de los servicios de la capital.

Como es el caso del transporte público, que basta recordar cómo apenas hace unos meses llegaron al extremo de la comedia, cuando a bordo de los propios microbuses aplicaron una encuesta a los usuarios con el tópico de “si a mejor servicio estarían dispuestos a pagar más”. La misma promesa con la que elevaron la tarifa del Metro a cinco pesos.

A la fecha, los usuarios del transporte público en la ciudad pagan más y padecen el mismo servicio ineficiente, malo y peligroso. En cada caso, el PAN advirtió desde la ALDF que sólo mentían y dañaban el bolsillo de los capitalinos.

La Ciudad de México necesita del trabajo responsable de la oposición para la construcción de marcos normativos modernos, que transformen la realidad desde los cimientos, y no una oposición plañidera y obstaculizante.

La madrugada del 1 de mayo logramos, con el concurso de todas las fuerzas políticas de la ciudad, en el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, aprobar la nueva Ley de Movilidad para el DF. Para el PAN, representa además la concreción de una política que viene impulsando desde la primera legislatura de la ALDF.

Esta legislación permitirá, por primera vez, establecer una pirámide jerárquica en las prioridades que se requieren impulsar para una mejor movilidad que considere desde el peatón hasta el transporte público como ejes fundamentales.

La movilidad, reconocida ahora por ley como un derecho, se considera como una agenda estratégica en el corto, mediano y largo plazo. Doblados los intereses que se opusieron con vehemencia al nuevo orden, logramos desde el Legislativo trazar la ruta del cambio.

No dejo de reconocer que la vía es angosta para la velocidad que requieren los cambios, pero no hay regreso. Con la futura creación del Sistema Integrado de Transporte, el jefe de Gobierno será quien tenga en su poder determinar las tarifas. Desaparece la concesión de personas físicas para abrirle paso a las personas morales, forzando a que el esquema de hombre-camión quede atrás y cambiar un sistema de empresas que cumplan las normas para ofrecer un mejor servicio a los usuarios.

El trabajo fue arduo, la determinación del PAN en el Legislativo para resistir la embestida de visiones retrógradas rinde frutos. La Asamblea Legislativa del Distrito Federal ya cumplió su parte con la aprobación de esta nueva ley, producto de 25 propuestas de distintos grupos parlamentarios, incluyendo, medularmente, la de Acción Nacional, que hizo un trabajo exhaustivo de la mano de la diputada Ballesteros, sumando expertos nacionales e internacionales, académicos y organizaciones sociales.

Corresponde ahora al doctor Mancera, que acompañó el diseño de la nueva Ley de Movilidad su promulgación e implementación.

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