La corrupción, a la vista de todos

COMPARTIR 
Federico Döring 06/04/2014 00:57
La corrupción, a la vista de todos

Cuando despertamos, el elefante amarillo todavía está allí…

 

Parafrasear la brevedad perfecta del cuento del escritor guatemalteco Augusto Monterroso sirve para describir, en unas cuantas palabras, la interminable historia de corrupción de la L12 del Metro.

Además de los 24 mil millones pesos de la obra del “Año de Hidalgo” de Marcelo Ebrard, la más cara y deficiente de los últimos 30 años, ahora resulta que la Secretaría de la Función Pública y el Auditor Superior de la Federación, como parte de la revisión de los más de 14 mil millones de pesos de recursos federales asignados para la L12, ordenaron que el GDF reintegre a la Tesorería de la Federación 490 millones de pesos utilizados de manera indebida.

No sorprende la falta de sensibilidad de los funcionarios capitalinos que, prontos y ligeros, aseguraron que devolver casi 500 millones de pesos no “disloca” las finanzas de la ciudad. ¿Acaso ignoran que la cantidad es tres veces el gasto del Instituto Técnico de Formación Policial? o ¿tres veces el gasto anual de Protección Civil en el DF? o ¿el doble de lo que se destina a becas escolares a menores en situación de discapacidad?

Los legisladores del PAN en la ALDF hemos sido enfáticos en que los capitalinos no deben pagar los platos rotos de la corrupción; los impuestos de los ciudadanos no deben usarse para cubrir los 490 millones de pesos que alguien se embolsó de manera ilegal.

Hay de dónde sacar los casi 500 millones de pesos y hasta más. Es cuestión de fijarse bien para darse cuenta que hay un sucio y jugoso negocio amarillo que no le reditúa lo que debiera a la ciudad, escondido a la vista de todos.

La misma corrupción e intrincada red de complicidades de la L12 está anidada en los Permisos Administrativos Temporales Revocables (PATR) de espacios para anuncios en nodos publicitarios, licencias y acuerdos que permitieron la instalación de vallas y publicidad entre 2006 y 2012.

Desde su origen, y más allá de los defectos que pueda tener la Ley de Publicidad Exterior de 2010, el proceso de asignación de los espacios publicitarios llamados nodos y espectaculares se ha caracterizado por la opacidad y la discrecionalidad.

No es secreto que el principal favorecido por la anterior administración, cuando Daniel Escoto fue titular de la Autoridad del Espacio Público, fue “Grupo Rentable”, los mismos empresarios que facilitaron al PRD espacios publicitarios. Baste ver los anuncios de los políticos perredistas en las elecciones pasadas o en 2011, cuando se aprobó el acuerdo para el reordenamiento de mil 331 anuncios en nodos y corredores publicitarios, 672, es decir, más de la mitad, pertenecen al consorcio que integra “Grupo Rentable”.

Seduvi y la Autoridad del Espacio Público mantienen el desorden con la asignación indiscriminada de espacios a un solo consorcio en lugares que, de acuerdo a la ley, no son aptos para colocar espectaculares, vallas o anuncios. Uno de los casos más visibles es el del nodo publicitario ubicado en la Glorieta de los Insurgentes, que oficialmente no se ha asignado, pero existen pantallas de publicidad operando sin que se reporte ningún beneficio económico a la ciudad o, lo que es igual, un particular enriqueciéndose a costa de los bienes públicos.

Que mejor momento para ALDF para que se ordene, revise y sancione de una vez por todas los PATR y, así, que las corruptas ganancias de un negocio sirvan para pagar los 490 millones de pesos de las corruptas pérdidas que está generando la L12 del Metro.

Comparte esta entrada

Comentarios