La incapaz autoridad

Para sacar a los vagoneros y ofrecerles alternativas de trabajo digno, se echó mano de 39 millones de pesos.

COMPARTIR 
Federico Döring 09/02/2014 00:25
La incapaz autoridad

Un gobierno que supone que la dádiva oficial es práctica de buen gobierno y que con los recursos públicos se compran dosis de autoridad, tarde que temprano paga las consecuencias. Y en el Distrito Federal tenemos un gobierno sin autoridad, que cuando la necesita para ordenar y cuidar el interés ciudadano recurre, una y otra vez, a la pobre solución de intentar comprarla.

El último episodio es la negociación con los vagoneros del Metro. Ante la incapaz autoridad para poner orden, sacar a los vagoneros y ofrecerles alternativas de trabajo digno, echó mano de 39 millones de pesos para hacer valer su autoridad y liberar a los usuarios del Metro del yugo de estos vendedores ambulantes.

No deja de sorprender que el tan urgido STCM dé una nueva tarifa para poder operar en condiciones óptimas y tenga en ahorros 39 millones de pesos, que en lugar de utilizarlos en infraestructura los destine para pagar dos mil pesos mensuales durante seis meses a cada uno de los casi dos mil 500 vagoneros que calcula el propio gobierno. Sin duda, uno de los principales problemas es que el dinero del Metro no esté etiquetado, pueden utilizar el recurso para cualquier ocurrencia.

Pero salvado el origen del dinero, se presentan consideraciones de mayor fondo. No hay una sola garantía de que la suma otorgada por el gobierno quede en los bolsillos de quienes encontraron como única opción de subsistencia ser vagonero, y no en las manos de los líderes de las mafias que controlan el ambulantaje en el Metro, y que son un brazo más de la tan dañina clientela político-electoral perredista.

Es más, nada impide que en seis meses o menos, nuevos grupos se apoderen de los vagones. ¿Cuál es la probabilidad de que los cursos de capacitación de autoempleo que les ofrecerán se conviertan en micronegocios de éxito o al menos lo suficiente, para evitar que esta gente regrese al ambulantaje?

Aunque el GDF advierta que impulsará iniciativas para legislar sanciones severas para el comercio informal al interior del Metro, sin autoridad que la haga cumplir la ley por sí sola de poco sirve.

Así ha sido y es con las turbamultas, las marchas y manifestaciones, en las que por cierto, el valladar federal impidió que echara mano de manera discrecional al fondo de capitalidad para resarcir los daños que éstas provocaron, de aplicar la ley ni se acordaron, la autoridad fue contemplativa y permisiva.

El flanco débil de este gobierno queda expuesto a flor de tierra y paradójicamente con el caso del subterráneo, en el que pagó una encuesta que más allá de un simple sí y no, no le permitió tener un diagnóstico integral, saltarse los torniquetes como protesta al incremento de la tarifa se convirtió en un movimiento y los vagoneros hoy le cuestan una millonada. De llegar el momento, ¿cómo hará la incapaz autoridad para ordenar a los ambulantes, a los franeleros, a los vándalos de las marchas, a los microbuseros? Sólo por citar algunos.

Desde luego el GDF no tiene las respuestas.

Comparte esta entrada

Comentarios