Limpiar los establos

Basta con encontrar espacios de coincidencia para avanzar sin más demoras en la transformación de México.

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Fausto Alzati Araiza 01/05/2014 01:49
Limpiar los establos

Hércules, hijo de Zeus y una reina mortal, fue condenado por la diosa Hera a realizar 12 trabajos. Uno de esos trabajos fue el de limpiar los establos de Augías en un solo día, tarea tan repugnante como irrealizable, pues el estiércol de los establos llevaba años sin recogerse. Hércules pudo alcanzar el éxito sin necesidad de recoger una sola pala de excrementos, pues desvió el curso de dos ríos que rodeaban el lugar, haciendo que el agua torrencial arrastrara el estiércol muy lejos de allí.

Esta historia viene a cuento por la aparente contradicción de dos enfoques para mirar el presente y el porvenir de México, ambos con numerosos y significativos adherentes. La primera, que llamaré “alentadora”, puede sintetizarse en un párrafo del artículo de Shannon K. O’Neil en el número abril/junio de Foreign Affairs Latinoamérica: “México ya goza de una economía estable, una banca fuerte, un gobierno democrático, una demografía favorable, ambientes manufactureros que son competitivos globalmente y acceso preferencial no sólo al mercado más grande del mundo (EU), sino muchos otros mediante alianzas comerciales prolíficas. Si México puede superar sus limitaciones actuales y aprovechar estos beneficios, tanto los inversionistas como los ciudadanos mexicanos llegarán muy lejos”.

La segunda perspectiva, que llamaré “alertadora”, se refleja en los siguientes  párrafos de la ponencia de Denise Dresser en el foro México ante la crisis: “México carga con los resultados de esfuerzos fallidos por modernizar su economía durante los últimos 20 años. Las reformas de los ochenta y noventa entrañaron la privatización y la liberalización comercial. Pero esas reformas no produjeron una economía de mercado dinámica debido a la ausencia de una regulación gubernamental eficaz, capaz de crear mercados funcionales, competitivos. Prevaleció la discrecionalidad entre los empresarios que se beneficiaron de las reformas y los funcionarios encargados de regularlos. (…)”.

“Porque debido a ello, México está atrapado por una red que opera con base en favores y concesiones y protección regulatoria que el gobierno empresarial ofrece y la cúpula empresarial exige para invertir; una red intrincada de actores que capturan rentas a través de la manipulación o la explotación del entorno económico, en lugar de generar ganancias legítimas a través de la innovación o la creación de riqueza”.

He aquí el problema: la perspectiva alentadora ve a México como los establos de Augías, pero por la distancia no alcanza a ver ni a oler el estiércol y sobrevalora la salud del ganado y su generoso número. Contrariamente y quizás impresionada por el volumen y hedor del estiércol, la perspectiva alertadora no valora el potencial de riqueza que significa el saludable y numeroso ganado. Ambas perspectivas relativamente válidas, pero irreconciliables. Y no es que sea necesario reconciliarlas ni buscar consensos. Basta con encontrar espacios de coincidencia para avanzar sin más demoras en la transformación de México en un país competente y competitivo que avance hacia la prosperidad democrática a la que como nación aspiramos.

Quizás eso significa que ha llegado la hora de limpiar los establos. En su gran obra El orden político en las sociedades en cambio, Samuel P. Huntington define la corrupción no como un asunto “moral”, sino de manera pragmática como “la brecha entre la norma y la práctica”. A México le ha llegado la hora de cerrar o al menos acortar significativamente esa brecha. Pero no mediante cacerías de brujas (¿y quién lanza la primera piedra o enciende la primera pira?) ni creando más contralorías de contralorías, ad infinitum. Quizá los dos grandes ríos de esta limpieza sean los dos pilares de una gran reforma administrativa en todos los niveles de gobierno: simplificación y transparencia. Es hora de limpiar los establos para darle eficacia a las reformas ya alcanzadas.

                Twitter: @alzati_phd

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