Tres historias de competencia

COMPARTIR 
Ernesto Cervera Gómez 29/12/2013 00:00
Tres historias de competencia

Don José es el herrero de la familia. Ha trabajado con nosotros desde hace tres generaciones, de chamaco para mis abuelos, de joven para mis papás, de adulto para los hermanos. Con su trabajo ha sacado adelante a tres hijos, todos profesionistas. Es una persona impecable: trabajador, honrado y cumplido. En una palabra, competente. Platicando con don José, hace unas semanas, le pregunté cómo le había ido este año. Me dijo que muy mal. Mi mente de economista inmediatamente vinculó ese comportamiento al mal año que tuvo la construcción, en especial la de vivienda.

Pero don José me platicó una historia diferente. “La verdad Lic. no me ha ido mal por falta de chamba; trabajo siempre hay. Lo que me está acabando son los chinos”. ¿Los chinos? Le pregunté perplejo. ¿A poco están haciendo trabajos de herrería en México? “No Lic. lo que traen son perfiles ya hechos. Lo que estoy pensando es ahora  hacer otro tipo de chambas y mejor yo instalo esos productos. Entonces ya no voy a hacer los perfiles, pero sí voy a instalar más, porque estos son más fáciles de instalar”. No tengo duda de que don José, siendo una persona trabajadora y luchona, está encontrando ya la manera de adaptarse a esa circunstancia y aprovecharla a su favor. La competencia lo hará más fuerte.

¿Quién es tu competencia? ¿De dónde viene? ¿Cómo ha cambiado tu manera de trabajar?

Julián es por mucho el mejor estudiante que he tenido en mi labor académica en el ITAM, la UIA y el INAP. Siempre sacó las mejores calificaciones en la prepa, en la universidad y en el trabajo mostró cualidades muy superiores al promedio de los economistas de México. En una palabra, un chavo muy competente. Platicando con Julián, que actualmente estudia su doctorado en una prestigiosa universidad de EU, le pregunté cómo le iba. Me dijo que de horror. Mi mente académica pensó de inmediato: ¿el clima, el idioma, el síndrome del Jamaicón?

Nada de eso, Julián me dijo: “…estudiar con la elite del mundo no es lo mismo que estudiar o trabajar en México. Todos mis compañeros son sobresalientes, sin importar la nacionalidad, la clase social o la orientación religiosa. Todos tienen claro qué quieren y qué van a hacer terminando sus estudios en EU.  Pero ya me voy adaptando y aprendiendo cómo es esto. No fue fácil, pero saqué muy buenas calificaciones en mis finales y algunos maestros ya me han ofrecido trabajar en sus proyectos”. No tengo duda de que Julián no sólo está sabiendo cómo adaptarse a esa circunstancia, sino que está teniendo éxito entre los mejores. La competencia lo está haciendo más fuerte.

 ¿Quién es tu competencia? ¿De dónde viene? ¿Cómo ha cambiado tu manera de trabajar?

El TLCAN: El próximo 1 de enero cumpliremos 20 años de libre comercio con Estados Unidos y Canadá. Conozco a muchos empresarios del país que participan en diversos sectores: industrial, agropecuario, comercial y de servicios. No hay duda que la firma del TLCAN les cambió la perspectiva de hacer negocios. Los obligó a adaptarse y crear nuevas formas para tener empresas más competitivas, no sólo para subsistir, sino para crecer. La mayor parte de ellos renegaron cuando México entró al GATT, en 1986; su enojo fue mayor en 1994 con la entrada en vigor del TLC. Hoy se han adaptado a la competencia. El que no lo hizo ya no es empresario.

En los últimos 20 años, el libre comercio y la globalización han permitido muchas bondades para los consumidores de México: acceder a los mejores productos del mundo a precios razonables. Estos beneficios también han sido para las empresas mexicanas, al permitirles acceder a los mejores insumos para producir bienes competitivos a nivel internacional. Hoy tenemos empresas y empresarios más competitivos y competentes. La competencia nos ha hecho más fuertes.

Al igual que don José y Julián, México debe seguir avanzando en la tarea de enfrentar una competencia cada vez más intensa, pero que también será una oportunidad para crecer y generar empresas más fuertes. Para el país también es válido preguntar: ¿Quién será la nueva competencia? ¿De dónde vendrá? ¿Cómo cambiará la manera de producir?

                *Director general GEA, S.C.

                ecg@gea.structura.com.mx

                Twitter: @ernestocerv

Comparte esta entrada

Comentarios