Irak y México

La guerra en Irak hace apremiante la Reforma Energética en México.

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Enrique Villarreal Ramos 04/07/2014 01:45
Irak y México

En el contexto de una fuerte ofensiva de una insurgencia suní dirigida por el yihadista Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, en claro llamado a la ayuda de Estados Unidos (le solicita acciones armadas contra los rebeldes) y a la comunidad internacional, advirtió sobre la amenaza que supone para la paz regional y mundial la guerra en Irak. Maliki admitió que no bastan las acciones militares para combatir la ofensiva islamista y que se requieren medidas políticas para resolver el conflicto. Se comprometió a cumplir con los plazos constitucionales del proceso político, a la elección de un Presidente y la formación de un nuevo gobierno.

Desde la intervención de Estados Unidos en Irak la situación en este país ha sido inestable. El derrocamiento y muerte de Sadam Hussein, lejos de significar el fin de la violencia, el país ha sufrido de constantes y sangrientos actos terroristas, producto de la acción de diversos grupos, la mayoría islamistas. El apoyo estadunidense al gobierno iraquí (de mayoría chiita) resultó insuficiente para crear condiciones de gobernabilidad, ya que la acción gubernamental fue incapaz de pacificar al país con acuerdos políticos con los sunníes y los kurdos, además de que tuvo que enfrentar la intervención de redes terroristas que operan en Oriente Medio.

El EIIL se involucró en la guerra civil siria, enfrentando al gobierno de Bashar al Assad. En Irak los yihadistas se aprovecharon del descontento de la minoría suní y del separatismo kurdo (que busca quedarse con parte del crudo iraquí), para encabezar una poderosa y relampagueante ofensiva: ya controla varias ciudades iraquíes y de Siria (donde busca instaurar un califato fundamentalista), amenaza con la toma de Bagdad, y ha logrado afectar la producción, refinación y transportación petrolera de Irak (segundo productor petrolero de la OPEP).

La ofensiva del EIIL produjo sorprendentes convergencias de intereses en su contra, complicando aún más el enredo geopolítico: 1) Al Assad defiende a Irak y ataca al EIIL en territorio iraquí; 2) Irán apoya a su tradicional rival Irak y al gobierno sirio en su lucha contra el EIIL; 3) Estados Unidos se une a Irán (con quien no tiene relaciones diplomáticas y al que acusa de patrocinar al terrorismo), y de facto queda aliado al gobierno sirio, al que ya no respaldaba; 4) a Arabia Saudita (suní), aliado de EU, se les acusa de patrocinar a los yihadistas, y 5) Rusia, enemistado con los estadunidenses, respalda al gobierno iraquí…

En México la oposición a la Reforma Energética ha generado convergencias insólitas: 1) la izquierda con las transnacionales petroleras: a estas empresas les conviene seguir explotando los yacimientos del Golfo de México, sin “compartirlo” con empresas de nuestro país; 2) la izquierda con el gobierno de EU: a éste le conviene que México acentúe su dependencia energética; 3) la izquierda con el PAN: si bien en el pasado este partido se ha aliado electoralmente con el PRD, la postergación parlamentaria de la Reforma Energética beneficia a  su acérrimo rival, a López Obrador

La guerra en Irak complica aún más la situación internacional. La crisis ucraniana, además de las fuertes tensiones políticas que se generan entre Rusia y Occidente, produjo encarecimiento del gas. El conflicto iraquí ha aumentado aún más el precio internacional del petróleo y por ende, el de la gasolina y la electricidad. A los países importadores de gas y crudo, como México, les urge incrementar su producción para reducir su dependencia y poder elevar su competitividad. Pero ahora sus rivales petroleros tienen a inéditos aliados, los opositores a la Reforma Energética.

Entretelones

Todo indica que el PRI continuará como la principal fuerza política de Nayarit.

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