Reforma Mancera, ya…

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Enrique Aranda 02/02/2014 02:07
Reforma Mancera, ya…

Si bien no fueron pocos los que intentaron vender el público apoyo ofrecido por el presidente Enrique Peña Nieto a una eventual Reforma Política para el Distrito Federal como un guiño orientado a lograr que el PRD retorne, vuelva, al Pacto por México, lo único cierto (como bien que lo saben los conocedores, los de la izquierda incluso) es que las palabras del jefe del Ejecutivo tenían un único móvil: mantener inalterada la excelente y sin duda (políticamente) fructífera relación construida con el gobierno capitalino y su titular Miguel Ángel Mancera.

Pensar que alguien, al interior del gobierno federal o entre los protagonistas del Pacto, abriga la esperanza de atestiguar la vuelta del perredismo a la mesa de acuerdos es tan utópico, como no querer reconocer que hoy, como advertimos aquí con toda oportunidad, la estrategia oficial dejó de depender de negociaciones y/o acuerdos construidos “entre tres”, para ser sustituida por el diálogo “entre dos”… sin que ello, por otra parte, impida que los asuntos tratados en una de las instancias sea presentado y discutido incluso, en la alterna.

Por ello, precisamente, es que es posible afirmar que la presunción de un eventual guiño del presidente Peña Nieto a la izquierda partidista carece de todo fundamento (por innecesario) y que, en contraste, sí lo tiene, y de manera sobrada, la especulación de que nadie hoy al interior de la actual administración, y de la izquierda más lúcida igualmente, duda de la capital importancia que para el gobierno federal tiene ahora la relación con Mancera y los suyos… y de lo más que será la misma para el gobierno y su partido el PRI… ¡a medida que se acerquen los tiempos electorales de 2018!

Ello y no otra cosa es lo que explica el público compromiso adoptado por el jefe del Ejecutivo y su gobierno con la aprobación, este mismo año —“antes de mayo, si es posible…”— de la iniciativa de Reforma Política para la capital del país en cuyo diseño y promoción, huelga decir, está más que clara a la participación e influencia del jefe de Gobierno capitalino con quien, por otra parte, es con quien desde un primer momento se pactó aprobarla…

No nos equivoquemos entonces: el aval de un nuevo marco legal que, por mandato de un Congreso Constituyente, convierta el DF en el estado de la Ciudad de México, las delegaciones en municipios con cabildo propio y la Asamblea Legislativa en Congreso local entre otras cosas tendrá, finalmente, un solo autor (reconocido) y beneficiario (político): el apartidista  Miguel Ángel Mancera Espinosa… nadie más.

Asteriscos

* Será esta misma semana, presumiblemente, cuando (lo que queda de) el Instituto Federal Electoral (IFE), avale las reformas a su reglamentación electoral aprobadas por el panismo en su pasado Consejo y, con ello, posibilite la formal instalación de la Comisión Electoral que, a su vez, deberá emitir la convocatoria y normar el proceso de selección, por votación directa de la militancia, del nuevo dirigente del blanquiazul…

Veámonos aquí mañana, con otro asunto De naturaleza política.

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