CADÁVER POLÍTICO

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El Santo 15/05/2014 00:00
CADÁVER POLÍTICO

>Como en aquellos pueblos donde nadie quiere cargar un cuerpo en el camino al panteón, porque ya apesta, así dicen que andan militantes y dirigentes del PRI-DF con Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre. Ya dan por hecho que penalmente los alcances serán limitados, ya que será difícil fincarle un delito de trata; sin embargo, lo de su expulsión de ese instituto político es un hecho a pesar de que la audiencia de desahogo de pruebas y alegatos fijada para mañana viernes en el CEN del PRI se aplazó para el 30 de mayo.

Pese a que las autoridades judiciales habían dicho que no existían más denuncias contra el líder con licencia, poco a poco van apareciendo, como la presentada en agosto del año pasado por Manuel Enrique Flores de la Vega.

Acusa a Gutiérrez de la Torre de ser el autor intelectual de despojarlo de un edificio que posee en comodato y al que el Príncipe de la Basura mandó, como en otras ocasiones, a sus huestes a tomarlo. Ahí figuraron, por cierto, las célebres delegadas priistas de Azcapotzalco y Cuauhtémoc, Aída Beltrán y Leticia Álvarez, respectivamente, quienes en los últimos días han estado muy activas en la defensa de Gutiérrez de la Torre.

Poco a poco irán saliendo denuncias, que tal parece se quieren ocultar o mandar a reserva, para tratar de darle un segundo aire a las imputaciones contra este político.

Además habrá que ver qué tanto se podrá saber del grupo de mujeres cubanas que tenía Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre en el edificio del PRI-DF. Hay dudas por su estatus migratorio y además eran damas que tenían presencia desde hace al menos diez años.

SIN EDUCACIÓN

>Mucho se criticó en la legislatura pasada de la ALDF a Cristian Vargas, conocido como El Dipuhooligan, y uno de los dedos chiquitos de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre.

Se dice que ya hay una versión femenina en la diputación local, y es la perredista Yuriri Ayala, quien, contrario a su investidura de presidenta de la Comisión de Educación, mostró el cobre ayer al encabezar a militantes en una batalla campal contra funcionarios de la delegación Gustavo A. Madero.

No le pareció que le fueran a cancelar un evento, cuando no contaba con autorización para realizarlo y con ello violó el Artículo 25, fracción II, de la Ley de Cultura Cívica, que a la letra dice: “Impedir o estorbar de cualquier forma el uso de la vía pública, la libertad de tránsito o de acción de las personas, siempre que no exista permiso ni causa justificada para ello”.

Ante esta situación, la van a demandar penalmente, según advierten en la demarcación, pues no van a dejar impune la agresión cometida contra servidores públicos, además de que se levantarán contra del grupo de golpeadores encabezados por ella, que con palos y piedras alteraron el orden público, bloquearon las calles, engañaron a las madres de familia y golpearon al personal administrativo.

Además, en la GAM le echaron en cara que, escudada por su fuero constitucional, encabece los actos de violencia, utilizando a mujeres y niños, cuando su función como representante popular es la de velar por el bienestar de los ciudadanos.

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