Lo que sigue... ¡a trabajar!

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Columnista invitado nacional 01/01/2014 00:00
Lo que sigue... ¡a trabajar!

Enrique García y García*

Que yo recuerde nunca habíamos tenido tal cantidad de reformas tan trascendentes en un mismo año. El llamado Pacto por México, del cual soy signatario virtual, ya contemplaba cambios fundamentales para llevar a nuestro país a un sitio que garantizara el bienestar de los mexicanos de manera permanente.  Muchos argumentos se expusieron en pro y en contra a través de legisladores, autoridades proponentes, grupos de opinión especializados y puntos de vista independientes, como los del que esto escribe.

Desde mi modesto ángulo, expresé mi consentimiento con las reformas de mi incumbencia y conocimiento, como son la educativa y energética, no sin señalar la importancia que reviste la hacendaria, que dejo a los expertos en el tema que opinen; referente a la primera, he cuestionando el enfoque superficial de ella al considerar que sólo atiende las formas de transmitir el conocimiento sin analizar, y menos proponer, aspectos relacionados con base en una educación laica fundamentada en valores morales, tema tabú para autoridades y legisladores, quienes obtusamente siguen asociándolo con religión.

En el segundo caso las acotaciones eran referentes al corto alcance de la reforma pues, a grosso modo, se centran en lo más fácil, que es vender petróleo crudo, y no en la creación de una plataforma que conlleve al tránsito hacia fuentes de energía renovables, apostando el desarrollo energético del país en uno sólo, cuyo uso está claramente asociado con el cambio climático.

De la Presidencia de la República se habla que este año será considerado como el año de la transformación del país; sin embargo, me parece prematuro echar las campanas al vuelo cuando apenas se tiene la promulgación de las susodichas reformas y ahora viene lo más difícil, que es darles forma a través de las leyes reglamentarias, lo que llevará un buen tiempo de análisis y aguantar la presión social anunciada por los partidos que no dieron su voto a favor, a través de lo que llaman resistencia civil. Menudo problema tienen las autoridades para enfrentar tales manifestaciones, toda vez que durante el año se solapó a todo tipo de marchas, plantones, cercos, etcétera.

Lo que sigue para autoridades es garantizar que se respeten los derechos humanos de las personas que son afectadas por tales expresiones de descontento.

Lo que sigue para los legisladores es asegurar que las leyes complementarias de las reformas promulgadas por el Ejecutivo sean de cumplimiento racional para la mayoría de los mexicanos, industriales, comerciantes, profesionistas independientes, empresarios e incluso organizaciones no gubernamentales.

Lo que sigue para los mexicanos comunes es exigir que nos dejen trabajar en santa paz para sobrellevar el incremento del costo de la vida, aunado a los impuestos y fiscalización de las que nos han alertado los especialistas legales y financieros.

Lo que sigue para la ciudadanía es seguir trabajando con más productividad de manera que remontemos las adversidades económicas que se avecinan, pues es claro que el bienestar anunciado no es inmediato y sí lo son las implicaciones de carácter recaudatorio de la Reforma Hacendaria.

Lo que sigue, amigos lectores, y va para todos, es ponerse a trabajar y dejar atrás enfrentamientos estériles y apatía laboral. Ya es tiempo de que la bonanza económica y social llegue a todos los ciudadanos que estamos cansados de revoluciones que sólo han dejado rencores que nos han dividido, desde el movimiento de Independencia hace 200 años.

Una vez conseguidos los primeros logros se podrá hablar del sexenio de la transformación, por ahora, sólo son metas cumplidas de un Pacto por México que distan mucho del objetivo ulterior que es el bienestar de todos los mexicanos.

Les deseo, amigos lectores, un feliz y próspero 2014.

                * Físico nuclear, egresado de la UNAM

                ptfsc@prodigy.net.mx

                Twitter: @fisicogarcia

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