Retos y oportunidades en la comunicación

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Columnista invitado nacional 31/12/2013 00:00
Retos y oportunidades en la comunicación

José Luis Jaimes Rosado*

La comunicación a través de los medios en México se ubica en tres ejes que, gobernantes, empresarios y educadores deben asumir: agotamiento de los entornos comunicativos (1988–2012); pertinencias teóricas conceptuales ante escenarios emergentes; y especificidades diferentes por vinculación con el contexto sociocultural.

El contexto está enmarcado por una Reforma Educativa cuya segunda fase tendrá que ser referente a los procesos y contenidos de aprendizaje, reformas jurídico-administrativas en telecomunicaciones y reconstitución de los empresarios del ramo de la comunicación. Y una sociedad que incorpora costumbres, nuevas tareas por resolver, desterritorialización de actividades y una pléyade de productos comunicativos.

Con regiones en mayor o menor desarrollo, que comparten historia, lógicas económicas, procesos de aceleración tecnológica y múltiples contradicciones, el trabajo de los medios de comunicación es registro, marca y fomento de expresiones culturales como reflejo de pensamiento, usos y costumbres. Los productos comunicativos de y para la audiencia son contextualización, por comisión y omisión, de las expresiones culturales.

A principios de los 90, los mexicanos vivíamos en un ambiente tardo moderno, según Zygmunt Bauman, electores de muchas y variadas identidades, cada vez más agradables y flexibles. En contraste, al término del 2013, los mexicanos participamos de un “No Momento” por resolver: tiempo, lugar y circunstancias en tránsito de un objetivo o propósito a otro.

En el rubro de las comunicaciones, el problema se centraliza en que actualmente la estrategia de mercado de muchos medios sigue justificándose en que el negocio se explica en términos demográficos, diferencias de precios o formas de distribución; visualización errónea. El ciudadano, hoy en día, trata de resolver sus tareas cotidianas y se para frente al puesto de periódicos y elige en ese momento qué se lleva.

La ubicación actual sociocultural se encuentra en la intersección que se presenta entre los productos de tecnología y los expertos en comunicación frente a los usuarios, relación que Margarita Rodríguez Ibáñez define como capitalismo comunicacional: el valor de lo comunicado depende de cómo se transmite  información, cuándo, dónde y a quién, reflejo de la evolución en preferencias, finalidad y utilidad. En la información se emigró del hacer saber al hacer creer; en informática, del hardware y software a la sistematización de soluciones; música, de poseer (disco, CD) a vivir nosotros (conciertos); fotografía, de capturar (en papel) a compartir (en la red); cine, de observar (espectador) a participar (4D, olores, movimientos); en radio y televisión, de receptores (pasivos) a prosumidores (activos); telefonía, de la elegibilidad del mensaje (para qué hablo) al compartir total (todo lo digo).

En el rubro empresarial surgen los llamados consorcios o holdings, para emergentes, y alianzas estratégicas de ganar-ganar, para los tradicionales o dominadores del mercado. Y el ciberespacio es posibilidad y competencia toda vez que las preferencias actuales se inclinan más por un medio rizomático.

En la comunicación, el conocimiento de los contextos ante futuros entornos, el sustento de referencias teóricas conceptuales pertinentes en diferentes escenarios y la visualización de viabilidad para los nuevos productos comunicativos, son elementos indispensables para la innovación empresarial, la creación de políticas gubernamentales y la profesionalización de actividades a través de la preparación universitaria; consideraciones fundamentales en los trabajos actuales del Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial para configurar el marco de desarrollo de la primera mitad del siglo XXI en México.

                *Periodista

                 joseluisjaimesr@gmail.com

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