La policía, la política y los ciclos

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Ciro Di Costanzo 23/08/2014 00:42
La policía, la política y los ciclos

Esta semana, la tendencia fue cerrar ciclos. En la política se cerró el periodo de reformas y se abrió el electoral. En la policía nació un particular brazo policiaco, tras las sucesivas intervenciones federales.

Aperitivo: la Gendarmería Nacional

Un obstáculo para derrotar la inseguridad, es unificar las policías y los mandos. Esto se debe a que en México, cada uno de los más de dos mil municipios tiene su propio cuerpo de policía municipal, más las 32 policías de cada entidad federativa, más las fuerzas federales.

El crimen ha tenido “éxito” y expansión en varios territorios del país, por la nula coordinación (si no es que el franco sabotaje) entre los agentes encargados de mantener el orden.

Bajo esta óptica, cabría preguntarse, ¿para qué un cuerpo más de policía como la que ayer inició operaciones?: la Gendarmería Nacional.

Resulta que el fracaso de la coordinación policiaca no se debe únicamente a su saturación, sino a la inutilidad de la mayoría de los cuerpos policíacos, empezando por muchas fuerzas municipales. No sirven. Casi todas están penetradas, mal pertrechadas, mal capacitadas y fungen más como estorbo que como ayuda, a pesar de su posición estratégica.

Durante décadas se ha desdeñado su importancia, que es capital. Es la policía de proximidad.

Está en los barrios, donde está la gente... Y los nidos de ratas. Su coordinación sería de gran valor, pero no son fiables. De hecho, son exageradamente corruptas. Aquí un razón para armar una Gendarmería, para cubrir esos huecos con una policía... real. Que sirva.

El comisionado Monte Alejandro Rubido lo sabe, pues, es una de las personas que más conoce de inteligencia y seguridad del país. ¿Cómo funciona?

Piatto forte : movilidad, proximidad e itinerancia

Al principio pensé que se trataría de un modelo similar al español. Tiene una Policía Nacional y una Guardia Civil que es un cuerpo más militar y cercano a lo rural, pensando en que las zonas menos vigiladas es donde los cárteles y organizaciones criminales asientan sus raíces sociales.

Sin embargo, no es así. En este caso no son cuerpos distintos. La Gendarmería es una división de la propia Policía Federal. Es más bien cercana al modelo francés. Un cuerpo de gendarmería que puede actuar en cualquier punto del país. Que llega donde no suelen llegar las otras corporaciones, a las poblaciones de menos de 20 mil habitantes. Pero con un control, un mando y una capacidad de acción nacional. Gran diferencia.

Pese a que la Gendarmería sigue más este modelo francés, no es igual.

El modelo mexicano actuará en zonas urbanas o rurales, no importando la cantidad de habitantes, cuando concurran condiciones de delincuencia organizada que afecte procesos o ciclos productivos donde fuere, sin importar tamaño o condición.

Una de sus principales características es que será itinerante. No estará establecida en un sólo lugar, sino que se desplazará a aquellos lugares donde las instituciones estén rebasadas y el crimen se haya apoderado de uno o varios clusters económicos.

Bajo estas características, se pueden entender los porqués de una policía que se desplace apagando fuegos, como ha sido la realidad del país: intervenciones federales en lugares con cierto grado de ingobernabilidad. ¿Les suena útil? Por supuesto.

Será una policía de proximidad, de seguridad ciudadana, mencionó Peña cuando anunció su nacimiento ayer. ¿No tenemos para eso a las municipales? La respuesta es no.

No contamos con ellas. Por eso, también, hace sentido una policía ciudadana, pero entrenada y con control, carácter, mando y estándar federal. ¿En todo el territorio? No, sólo en donde se necesite.

Son jóvenes entrenados en el extranjero, con casi mil 500 horas de preparación, edad promedio 28 años. Lo que, al parecer, hace falta.

Los ciclos.

Dolce: la política y las consultas

Una vez que se promulgaron las leyes secundarias de la Reforma Energética, las campañas de 2015 arrancaron al día siguiente.

Así, pues, a los partidos les entró el súbito gusto por las consultas ciudadanas que antes desdeñaban, pero que ahora vieron en ellas más que la ciudadanización de la política, poderosos instrumentos de movilización política.

Con temas de incuestionable popularidad, los partidos entran al escenario preelectoral con los temas en boga: Reforma Energética, recorte de los legisladores plurinominales y salario mínimo. A la caza de la agenda.

Llama la atención que el PRD se quedó con un tema que se antoja ocioso cuando ya se aprobó la reforma constitucional el año pasado y las reglamentarias en este. Tema, además, que tendrá que compartir los dividendos políticos con Morena, una izquierda radical cuya base es justamente el electorado que consume este tema elegido, con ideología y sin fisuras. Este nivel de consenso no se ve en la llamada izquierda moderada, apuesta del actual PRD.

Más cuando Miguel Ángel Mancera propone uno de los temas más redituables en la agenda: el salario mínimo.

Al PRD le pasó de noche, deliberadamente o no, pero no lo arropó. Tan redituable es que lo tomó... ¡El PAN! A pesar de que se podría pensar que en su clientela electoral tradicional hay divisiones en cuanto a su apoyo. Aun así, ¡les alcanza!

Mientras tanto el PRI, escogió la urgente bandera de “limpiar” al Congreso de legisladores plurinominales que nadie votó, a contrapelo a la postura de rechazo que ha mostrado desde 2010 que se debatió la iniciativa.

Los ciclos... electorales

Café es tendencia siempre.

                Twitter: @CiroDi

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