Los impresentables

De los siete líderes fundadores que refirieron los grupos de autodefensas, La Tuta es el único que queda.

COMPARTIR 
Ciro Di Costanzo 05/04/2014 01:20
Los impresentables

Hay cosas que simplemente no se pueden admitir. No es por la importancia o tamaño de la afectación, sino que son sencillamente impresentables.

Miren, desde detalles: ayer mismo se dio a conocer cómo una respetada política española, Esperanza Aguirre, expresidenta de la Comunidad de Madrid, es decir, ni más ni menos quien fuera la alcaldesa de la capital española, se le vino en gana detener su coche en una parada de autobuses de... ¡La Gran Vía!

Desde luego, los agentes de tránsito madrileños detuvieron el vehículo, le extendieron su multa, como corresponde y en un arrebato, la exalcaldesa de Madrid ¡Se dio a la fuga!

Y no sólo eso. En su fuga …¡Arrolló la motocicleta de uno de los agentes!

Impresentable.

Aperitivo: cae El Kike ¿y luego?

He escuchado analistas que aseguran que Los Caballeros Templarios se harán pedazos tras la muerte de Enrique Plancarte, alias El Kike.

Difiero.Esto no ocurrirá mientras Servando Gómez La Tuta continúe libre.

De los siete líderes fundadores que refirieron los grupos de autodefensas, La Tuta es el único que queda.

Siendo el más mediático de sus líderes, no sólo es muy conocido, sino además temido, por lo que ejerce un liderazgo que permitirá la contención.

Una vez que La Tuta sea detenido o abatido, entonces sí cabe esperar la canibalización de la organización criminal, por dos razones fundamentales.

La primera es que es una organización poco sofisticada. Eso se sabe por su excesiva violencia.

La segunda razón es porque tiene una gran diversificación de negocios que van desde el abigeato, hasta la minería, pasando por el trasiego de droga, la extorsión, etcétera.

Esta circunstancia exige la operación de muchos grupos para atender cada rubro, lo que facilita su división, tras el descabezamiento.

Los impresentables.

Piatto forte: el príncipe de la basura

Al líder con licencia del PRI capitalino Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre lo separaron de su cargo por, presuntamente, encabezar una red de prostitución y abuso sexual al interior del PRI del DF.

Es, desde luego, inadmisible que el dirigente de un partido político explote sexualmente a jovencitas, abusando de su estado de necesidad. Además, que se usen recursos públicos para satisfacer necesidades personalísimas del dirigente en cuestión.

Lo que nos tenemos que preguntar como sociedad es: ¿cómo llega un personaje de estas características a conducir un partido político del tamaño del tricolor en la capital del país?

Un hombre que ha sido acusado ya dos veces (desde 2003) de controlar esta red de prostitución, enterraría su carrera política.

No obstante, siguió escalando tranquilamente los peldaños en su partido, hasta imponerse en el máximo cargo en el DF.

Sólo este hecho nos indica que algo está fallando.

¿De dónde viene este líder?

Rafael Gutiérrez Moreno, su padre, quien fuera el rey de los pepenadores de los tiraderos de Santa Catarina, en el Distrito Federal, amasó una inmensa fortuna controlando a los pepenadores de basura, quienes recibían sueldos míseros por encontrar y separar material aprovechable para empresas.

Vivió al amparo de la corrupción y los favores políticos, alcanzando una fuerte cuota de poder en la era de José López Portillo. Fue, incluso, diputado del PRI.

Fue asesinado a finales de los ochenta, ordenado por su propia esposa, harta de las vejaciones a la que fue sometida, según narran los diarios de aquel lejano 1987.

Según la extraordinaria crónica de José Comas de El País, la esposa no se arrepintió: “Abusó de mi madre, de mi sobrina, de las mujeres de mi familia y, siempre cínico, contaba los hijos que tenía y ya iba en 56. Con él tuve cinco y quería llegar a 180”, recoge su crónica.

Quizás aquí encontramos algunas respuestas a su conducta.

Pero lo que es inentendible, es que se toleren. Que ocupen cargos de liderazgo. Su sola separación no basta. Es preciso una investigación exhaustiva que ponga a cada quien en su lugar.

Los impresentables.

Dolce: el mayor desfalco

Recientemente, el INEGI practicó el estudio conocido como el censo educativo.

Los resultados, infames. Sólo por citar algunos datos, se detectaron casi 40 mil aviadores, de esos que sólo cobran, pero no trabajan; 30 mil 695 “comisionados”, como los que en lugar de estar en las aulas, están en las calles o las barricadas.

Y una bola de sorpresas más, todos pagados con nuestro dinero los cuales desembolsamos vía impuestos.

Y eso que no pudieron entrar a Michoacán, Oaxaca ni Guerrero.

Esto constituye un desfalco mayor al de Oceanografía y la Línea 12 del Metro …¡Juntos!

Los impresentables.

Urge un café.

                Twitter: @CiroDi

Comparte esta entrada

Comentarios

Lo que pasa en la red