La Bauhaus... y una nueva división de diseño

La fundación de la Universidad Autónoma Metropolitana fue una verdadera innovación

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Antonio Toca 21/06/2014 00:05
La Bauhaus...  y una nueva división de diseño

La influencia de la Bauhaus se extendió a muchos países, pero en México no fue muy conocida a pesar de que, durante diez años, Hannes Meyer, su segundo director, radicó en nuestra ciudad. Fuera de una conferencia y de su trabajo en el Instituto de Planificación y Urbanismo, del Instituto Politécnico Nacional, IPN, (1940-1942), la experiencia de Meyer no se aprovechó por el rechazo a sus ideas políticas radicales, por su propia intransigencia, por la clausura del Instituto de Planificación y por los pleitos dentro de los grupos políticos de  izquierda. Meyer regresó a Europa en 1949 y en México muchas escuelas de arquitectura y de diseño aún no conocen —o no han aprovechado— sus aportaciones en la Bauhaus y en el IPN.

La estructura tradicional de las universidades y el desconocimiento de la actividad del diseño en México impidieron que se planteara una carrera especializada hasta la aparición —en 1969— de la primera licenciatura en diseño gráfico en la Universidad Iberoamericana y, poco después, la de diseño industrial, en la UNAM.

Una verdadera innovación, que se consolidó en 1974 y que sigue siendo muy importante, fue la fundación de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en nuestra ciudad. La nueva universidad tuvo también una nueva estructura académica, ya que, en lugar del sistema tradicional de organización en escuelas y facultades, se crearon divisiones por áreas de conocimiento. La UAM fue así la primera universidad en Latinoamérica que formuló este modelo educativo.

Ese nuevo modelo fue criticado fuera —y dentro— de la misma UAM. Hubo resistencia para cambiar, tanto el paradigma académico, como la mentalidad de algunas autoridades y profesores que se opusieron a modificar sus convicciones y costumbres. El caso más controvertido fue el de la División de Ciencias y Artes para el Diseño, en la UAM-A. Esa oposición se puede explicar porque representó un desafío a la estructura vigente, tanto de las escuelas de arquitectura como de las de diseño.

El trabajo de un grupo interdisciplinario y el decidido apoyo del rector general, el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, fue fundamental para integrar por primera vez en México tres especializaciones del diseño: arquitectura, diseño de la comunicación gráfica y diseño industrial. La propuesta para crear una División de Diseño fue una coincidencia con la de una Escuela Superior de Diseño que se planteó en la Bauhaus, se concretó en la de Ulm, y que se realizó en México sin que se tuviera suficiente información sobre las experiencias de esas escuelas.

La siguiente etapa de consolidación del trabajo de la División de Ciencias y Artes para el Diseño fue en 1994, cuando se iniciaron los primeros cursos de especialización, maestría y doctorado que, después de 20 años de actividades, tienen ya un prestigio importante en Latinoamérica. Las investigaciones que se han realizado señalan tanto nuevas alternativas para la práctica del diseño, como proyectos específicos de colaboración interdisciplinaria con otras profesiones.  

A 40 años de su inicio, se puede concluir que la “intuición” inicial para crear una nueva institución educativa que integrara las diversas actividades del diseño en una División de Ciencias y Artes se ha consolidado ya en la UAM-Azcapotzalco y en Xochimilco, que en el futuro tienen un amplio campo de actividad en nuestro país. Sin embargo, eso aún no se reconoce ni por Conacyt ni por el Sistema Nacional de Investigadores.

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