Bauhaus: mito y realidad

No fue la única escuela de diseño en Alemania...

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Antonio Toca 07/06/2014 01:59
Bauhaus:  mito y realidad

Sobre la Bauhaus se han escrito muchos libros, tantos que resulta difícil formarse una opinión objetiva sobre su verdadera importancia. Desafortunadamente, en castellano sólo se han publicado traducciones de libros, y muy pocos artículos originales. Sin embargo, la investigación sobre los antecedentes, evolución, desarrollo y la influencia indudable de esta escuela de diseño permite ahora una mejor comprensión sobre su agitada y controvertida historia.

Sólo después de la publicación relativamente reciente de algunos libros e investigaciones, se ha podido tener una perspectiva distinta, más objetiva, que ha revelado los antecedentes, influencias y disputas que se tuvieron en la Bauhaus*. Como toda historia, se admita o no, la de la Bauhaus está llena de luz y obscuridad; de eventos o de figuras a las que se mitificó, se ignoró o difamó. Pero ahora, al consultar algunas investigaciones más objetivas, se hace evidente que la realidad fue muy diferente. Fue una época difícil y terriblemente conflictiva en Alemania, en la que surgieron numerosas experiencias —de las cuales la Bauhaus no fue la única— y en la que se radicalizaron las tendencias políticas; la peor de las cuales fue el nacionalsocialismo.

Como en todas las organizaciones humanas, la vida de la Bauhaus dependió de su tiempo —el conflictivo contexto económico, social y político de la Alemania entre las dos Guerras Mundiales; del lugar —las ciudades de Weimar, Dessau y Berlín; y de la gente —sus tres directores, el grupo de maestros y de estudiantes que la conformaron, y de la sociedad alemana que la apoyó o la rechazó.

Paulatinamente, la Bauhaus fue convertida en un fenómeno mediático, porque se dio una situación que no se repitió en otras escuelas alemanas de la misma época. Después de su tercera clausura, dos de sus directores emigraron a Estados Unidos, seguidos por un grupo de dóciles discípulos, que difundieron su interpretación de la historia de la Bauhaus.Al estallar la guerra en 1939, los recién emigrados no mencionaron su pasado político en Alemania, y esa ambigüedad permitió que el público norteamericano asumiera que habían sido anticomunistas y antinazis. Además, con la ayuda de poderosas instituciones y personas igualmente influyentes, se propiciaron exposiciones y publicaciones que dieron una versión “adecuada” a los intereses de ese grupo, de la que se eliminaron muchos de los conflictos, personajes e influencias que determinaron el desarrollo de la Bauhaus. Ese proceso de difusión se realizó en muy poco tiempo —de 1938 a 1968— y convirtió a la Bauhaus en un verdadero mito: una versión atractiva, simplificada y fácil de asimilar por el público.

La Bauhaus no fue ni la única escuela de diseño en Alemania ni la completa maduración del diseño moderno, como se ha mitificado. Fue una de las numerosas escuelas europeas que durante el primer tercio del siglo XX transformaron la enseñanza del diseño. Ese mérito generalmente sólo se le ha dado a la Bauhaus, ignorando a todas las otras escuelas.

La de la Bauhaus es una historia llena de luz y obscuridad; como lo es la realidad de la vida. Como en la ópera, el teatro o las sinfonías clásicas, la historia de la Bauhaus tuvo un preludio y tres actos; una trama de intrigas y un desenlace trágico —Wagneriano— parecido al ocaso de los dioses.

*Bergdoll B. / Dickerman. L.Bauhaus 1919-1933.New York, Museum of Modern Art, 2009

*Droste M. Bauhaus: 1919-1933.Köln, Bauhaus Archiv Berlin, Taschen Verlag, 2006

 

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