Línea 12 del Metro: aclaraciones

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Antonio Toca 10/05/2014 00:18
Línea 12 del Metro: aclaraciones

Una de las enormes ventajas que los medios electrónicos permiten es la posibilidad de enviar y recibir información masiva, pero también individualizada. Excélsior tiene un magnífico servicio de consulta electrónica que hace posible que su información sea consultada y comentada por los lectores. Con ese servicio, miles tienen la oportunidad de expresar sus opiniones al periódico y a los periodistas y autores que publican su información. Los comentarios varían desde los que aportan información relevante, hasta los que —sin argumentos— insultan al autor, al país o a otros lectores. Esos comentarios sirven también para medir el impacto que la noticia o el artículo provocó; que revelan que a mayores comentarios —buenos y malos— mayor es el interés de los lectores.

En el artículo anterior expuse algunos de los eventos que han provocado la suspensión del servicio en la Línea 12 del Metro, ante el desorden aparente en su proceso de construcción y operación, y sus consecuencias. Afortunadamente recibí algunos comentarios que mantengo anónimos y que, además de agradecer, permiten aclarar aspectos muy importantes. Con relación al costo estimado de la construcción de la Línea 12, se señala que supera los 100 millones de dólares por kilómetro; de manera que el costo total fue de 26 mil millones. Parece, además, que se forzó el cierre de la línea: “Porque hay un comportamiento inesperado en las vías, en la zona expuesta a cambios de temperatura (tramos elevado y superficial), particularmente en algunas curvas. Lo cual se resuelve con acciones de esmerilado o reperfilado, sin que tenga que parar la línea”. Otro comentario señaló algo similar: “los rieles no se deterioran tan rápido aunque carezcan de mantenimiento”.

Se mencionó también que: “se intentó ocultar información al jefe de Gobierno, a los diputados y al público”. De manera que, además de los dimes y diretes en torno a los responsables de las fallas, se ha sumado una campaña de intrigas políticas.

Otro mencionó que: “El gran problema es que no se realizó un proyecto ejecutivo, y al no existir las guías mecánicas que deben entregar todos los contratista de equipos, el constructor de cada área interpretaba todo aisladamente del resto... En cualquier lugar que se analice la obra es claro que nunca se concluyó”.

Esos comentarios sirven para ver que se actuó con prisa, sin coordinación y con enorme irresponsabilidad, por la necedad de entregar las obras públicas en tiempos sumamente cortos, que causan enormes costos y problemas, que podrían evitarse sin la presión por inauguralas y sin que importe el costo y el tiempo necesario. Un cambio que agradeceríamos todos sería que se construyeran las obras públicas con el tiempo suficiente y con el presupuesto requerido para realizarlas con la calidad y con los niveles de seguridad que se necesitan para su mantenimiento y operación, aunque es evidente que eso requiere un cambio de mentalidad que ahora parece imposible.

Otro aspecto que mencioné fue la necesidad de que el sistema Metro sea realmente Metropolitano, y una magnífica noticia es que el gobernador del Estado de México y el jefe de Gobierno del DF anunciaron la ampliación de la Línea 4 del Metro, de Martín Carrera a Ecatepec; de la Línea A, de Chalco a La Paz, y la posible ampliación de la Línea 9, de Tacubaya a Observatorio, que se convertirá en la gran central de movilidad poniente. Es importante que consideren también, en el Estado de México, las del oriente y del norte.

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