El arte de voltear

La realidad es que lo único confiable es agarrarlos con las manos en la masa...

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Anna Bolena Meléndez 05/05/2014 00:00
El arte de voltear

Cirila se pregunta: “¿Cómo hago para cachar a mi novio en la infidelidad? Sospecho que tiene a otra, pero no quiero ni meterme en su teléfono ni en su correo ni darle el chance de que la recriminada termine siendo yo. ¿Algún consejo?”

¡Vaya! Creo que nunca lo había pensado. Cachar a un Cirilo en una movida no estoy segura si es cuestión de estrategia o de suerte; mala o buena, vaya usted a saber.

Eso sí, recuerdo palabras sencillas de mujeres experimentadas que han impartido su conocimiento durante mi vida: un Cirilo que anda en una movida cambia de comportamiento. Algunos traen flores cuando antes no lo hacían, otros se ponen irritables debido a la tensión que continuamente experimentan.

Si Cirilo cambió de rutinas o de comportamiento, es un buen foco rojo. ¿Y cómo sabes si cambió de rutinas? Deja de creer todo lo que te dice y abre bien el ojo.

¿Antes se iba taaaanto de noche de billar con los amigos? De hecho, ¿de repente empezó a jugar billar? ¿Solía tener taaaaantas reuniones de trabajo en las que no te podía contestar ni de chiste? ¿Últimamente se ha quedado muuuuuucho sin batería en el teléfono? ¿De repente le comenzaron a pasar todas las calamidades del mundo, desde que la abuelita se enferme cada dos días hasta que se le ponchen más de las cuatro llantas que tiene un carro normal?

Si a estas preguntas contestaste por lo menos dos “si” ¡abre el ojo! Puedes tener a tu lado un potencial Cirilo enmielando con otra.

Eso sí, ningún método asegura que sea 100% confiable. La realidad es que lo único confiable es agarrarlos con las manos en la masa; incluso así, lo niegan.

Meterse al correo, teléfono o demás de fuentes de factibles información son métodos que después vienen a morderte el trasero. No hay cómo probarlo a menos que quieras que te volteen la tortilla de magistral manera y termines pidiendo perdón por cacharlo en una infidelidad.

Lo que siempre aconsejo es seguir a la tripa. Si tú crees que te están poniendo los cuernos, porque todo apunta para allá, no seas testaruda y cree más en tu instinto que en su palabra.

El instinto femenino está comprobado de ser casi infalible, mientras que la palabra masculina en esos aspectos… hum… cómo decirlo…

Ahora, no exageres… no se trata de que porque tu instinto te lo dicte —sobre todo si has tenido pasado celoso obsesivo— entonces mandes todo al carajo y lo inculpes sin miedo a equivocarte. Muchos casos he conocido de mujeres que juran y perjuran que les están poniendo el cuerno… siempre… así que no es una garantía. O sea, está cañón. Siempre hay que darle el beneficio de la duda. A veces todo apunta a que sí y termina con que siempre no, sobre todo cuando se lo preguntas de frente.

Lo que sí no se vale es que la vida te ponga casi las pruebas en la cara y tú necia asegures que son sólo coincidencias y que pobrecito seguro su jefe decidió, de un momento a otro, que las citas serían nocturnas, cuatro días a la semana y en un lugar de tal campo magnético que le consume a niveles estratosféricos la pila a cualquier celular.

Entonces… así… pues sí le crees, seguro es verdad.

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