Amor al arcoíris

¿Qué pasaría si te sintieras tan juzgado que quisieras huir?

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Anna Bolena Meléndez 10/03/2014 02:00
Amor al arcoíris

¿Qué tal que el mundo fuera al revés? ¿Qué tal que los que hoy son minoría, fueran la mayoría y los que somos mayoría, fuéramos los vulnerables? ¿Qué tal que lo “normal” fuera ser homosexual y lo“anormal”fuera ser heterosexual?

¿Qué tal que tú, que naciste mujer no pudiera amar a un hombre, y tuviera que sentirse avergonzada de ello? ¿Qué pasaría si tú, que naciste hombre, no pudieras controlar tus sentimientos hacia aquella mujer? ¿Qué sería de ti, que sintiendo lo que sientes, tuvieras que esconderte y actuar en congruencia con ese mundo en el que la mayoría son tan diferentes a ti?

¿Qué pasaría si te sintieras tan juzgado que quisieras huir? ¿Qué sentirías de odiarte a ti mismo porque tu corazón sintiera eso que no deberías sentir? ¿Qué sería de ti? ¿Qué sería de mí?

Me imagino un mundo en el que todo fuera al revés, en el que amar a mi esposo fuera un pecado mortal, en el que obligarme a sentir algo por una mujer fuera tan imposible como determinante.

Me imagino mi mundo si mis padres se sintieran decepcionados y avergonzados de quien soy, solamente porque me gustan los hombres. Me imagino mi mundo si fuera rechazada por todos solamente porque no me siento atraída hacia las mujeres. Me imagino ese mundo, en el que morir es mejor opción porque al no sentirte querido ni respetado ni aceptado, lo único que queda es dejar de ser.

Y siento miedo de sólo imaginarlo. Siento terror de saber que no podría ir en contra de quien soy, que no habría podido no amar a los hombres que he amado ni habría podido sentir gusto por los hombres que me han gustado ni habría sido tan fácil casarme con el hombre que escogí.

Siento miedo de pensar que todo el mundo me juzgaría cuando tomara la mano de mi marido, siento miedo de la posibilidad de sentir pudor al darle un beso en público al amor de mi vida y tristeza si alguien mirara con asco lo que para mí no fuera más que una expresión de lo que mi corazón guarda.

Y pienso en ellos y en ellas. En los hombres y mujeres que han estado encerrados en ese armario oscuro, frío y afilado, en el que la  misma sociedad los ha condenado a encerrarse. En esa terrible penumbra en la que la gente que se supone que los ama, los confina por sus juicios absurdos: son mañas, son pecados, son perversiones.

¿Qué tiene de perversión enamorarse de otro ser humano que te inspire ese amor? El amor no es sinónimo de procreación. El amor es amor y no distingue anatomías sexuales. Procrear es una cosa y amar es otra. Nosotros, seres humanos, creyentes de doctrinas, somos los que encasillamos al amor y su liga con la procreación. Pero la naturaleza es natural en todas sus creaciones.

El amor es amor, no importa el cuero, sino el alma.

Les invito a ver este cortometraje (http://alturl.com/kyiqf) . Ojalá les cambie algo, ojalá se identifiquen, ojalá sientan la misma empatía que yo sentí por ellos, mis compañeros de tierra que no porque sean diferentes a mí, están equivocados. No porque la mayoría“seamos”, la minoría “no debe ser”.

Amor al arcoíris, tolerancia y respeto a todos por igual.

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