Anna Bolena Meléndez Risas en el firmamento
Desde que era pequeña aprendí a reír. Me gusta, lo disfruto, me siento viva.Fue entonces cuando les aconsejaron a mis padres que me llevaran a un doctor: “La niña no llora, sólo se ríe, necesita llorar para desarrollar sus pulmones”. Sabios, mis padres sabían que yo había llegado al mundo para sonreír.Es que tenía de quien heredarlo. Toda mi familia no sólo han sido artistas desde el tuétano y átomos, sino que hemos sido humoristas, todos nos hemos reído, todos hemos sido calificados como buenos para la carcajada. Hemos sido buen público los unos de los otros, jamás ...

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