¿Por qué tanto ruido por la visita del primer ministro de Italia? ¿Qué nos dicen las cifras?

Ojalá, como se dice coloquialmente, que hayamos mantenido la cabeza fría en las negociaciones realizadas.

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Ángel Verdugo 15/01/2014 00:00
¿Por qué tanto ruido por la visita del primer ministro de Italia? ¿Qué nos dicen las cifras?

La visita del primer ministro italiano ha generado —por parte de nuestro gobierno—, un alboroto desmedido si se toma en cuenta el nivel de la relación que en todos sentidos tenemos con Italia.

Al ver los excesos en los cuales hemos caído en lo que se refiere a la valoración de las relaciones con ese país, y después de escuchar las lisonjas que el primer ministro ha expresado de México y nuestro Presidente, no puede uno menos de recordar la forma de ser de los italianos. Exagerados, melosos a más no poder y grandilocuentes en el trato para con aquél del que quieren sacar algo. Su conducta, en este sentido, es lo más cercano al “cultivo” yucateco.

Sin embargo, espero que tanta miel y lisonja exagerada no nos hayan dormido; ojalá, como se dice coloquialmente, que hayamos mantenido la cabeza fría en las negociaciones realizadas con el primer ministro y con algunos de los integrantes de su comitiva.

Ahora bien, procedamos a lo que importa; por ello preguntemos, ¿qué tan importante es Italia para México? ¿Acaso el escándalo que hemos armado con motivo de la visita del primer ministro, se corresponde con el nivel de las relaciones que tenemos con ese país?

Mire usted, hoy, en tratándose de países que no guardan una estrecha relación en lo político y su colaboración en materia de seguridad es poca, la importancia del uno para el otro y del otro para el uno se mide, sin ir muy lejos a buscar otros indicadores, con el monto de sus intercambios comerciales. Éstos, son la suma de las exportaciones a ese país más las importaciones del mismo.

Por ello, si revisáremos las cifras de dichos intercambios entre Italia y México de 1996 a 2012, encontraríamos datos interesantes. Le comparto algunos.  

De entrada, debo decirle que en esos 17 años nuestra balanza comercial con Italia siempre ha sido deficitaria; es decir, les compramos más de lo que les vendemos. También, dato no menor, los intercambios comerciales (exportaciones más importaciones) con ese país, jamás han llegado a 1.0% del total de lo que intercambiamos con el resto del mundo.

En 1996, aquéllos sólo representaron 0.6% del total (mil 139 millones de dólares americanos, de un total de 185 mil 469 millones de la misma divisa); para el año 2012, los intercambios comerciales de México con el mundo alcanzaron la cantidad de 741 mil 667 millones de dólares americanos y los que tuvimos con Italia fueron, solamente, seis mil 765. Esta última cantidad representó apenas, del total, 0.9 por ciento.

Por otra parte, se sabe que en la comitiva que acompaña al primer ministro vienen ejecutivos de la compañía ENI (Ente Nazionale Idrocarburi); esta empresa tiene 78 mil empleados, presencia en 80 países y sus ventas netas en el año 2012 fueron del orden de los 127 mil 220 millones de euros, poco más de 165 mil millones de dólares.

Fue fundada en 1953 como empresa pública propiedad del Estado italiano y en 1992, convertida en sociedad anónima; en ésta, el Estado conservó 30% de las acciones y el 70% restante está hoy en poder del mercado. 

Dada la contundencia de estas últimas cifras, ¿alguien en su sano juicio puede pensar que Pemex podría asociarse con ENI? Si lo duda, visite su página para que se convenza de la imposibilidad. 

Por último, para no dejarle tan mal sabor de boca, prefiero no darle las cifras de la inversión directa de Italia en México del año 2000 a septiembre de 2013.

Por eso pregunto, ¿por qué armamos tanto escándalo?

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