2015

Son varios los panistas frustrados de ver que ante una situación compleja para el país, el partido no se logra presentar a sí mismo como la alternativa.

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Ana Paula Ordorica 06/06/2014 01:05
2015

Falta un año todavía, pero ninguno de los tres grandes partidos parece llegar en forma a las elecciones intermedias de 2015 en donde 17 estados elegirán entre gobernadores, diputados locales, ayuntamientos, así como la Cámara baja se renovará por completo.

Entre los estados que elegirán nuevo gobernador están Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí y Sonora.

En la Cámara de Diputados PRI, PAN y PRD se relamen los bigotes con la idea de poder avanzar en el número de escaños.

El problema, sin embargo, es que ningún partido tiene nada asegurado. El PRI se encuentra en dificultades por la situación económica y las consecuencias que tiene el bajo crecimiento en materia de seguridad. Hay quien dice que la baja expectativa de crecimiento no es responsabilidad de la Reforma Fiscal y prueba de ello es la entrada de inversión extranjera directa a nuestro país.

No importa de quién sea la culpa, pero es claro que el ciudadano querrá castigar al partido gobernante por lo reducido que está el poder de compra y lo castigado que se encuentra el empleo.

Y esta situación económica tiene sin duda efectos sobre la seguridad. El crimen, los robos, las extorsiones y los secuestros exprés, son la respuesta para la falta de oportunidades.

Ambos problemas se le van a facturar completitos al PRI.

En cuanto al PAN, las divisiones que simplemente no acaban de zanjar, serán su peor enemigo el año próximo. Son varios los panistas frustrados de ver que ante una situación compleja para el país, el partido no se logra presentar a sí mismo como la alternativa.

El partido tiene un año para componer la situación, pero a juzgar por la conformación de la Comisión Permanente que hizo esta semana Madero, en donde tapizó de su gente y excluyó casi en su totalidad a los corderistas, la operación cicatriz todavía está muy lejana de concretarse.

Los panistas parecen empeñados en meterse el pie a sí mismos. Son, hoy por hoy, sus peores enemigos.

Y en el PRD el problema será la conformación de Morena como partido.  Una muy posible desbandada de los cercanos de AMLO y la división en estos dos partidos de la izquierda son los grandes retos del sol azteca. Si la izquierda, unida, jamás sería vencida… la izquierda dividida ¿podrá ganar o se matará a sí misma?

La única posibilidad de que alguien resulte ganador de toda esta crisis en los partidos es que AMLO, que sabe que gana cuando México pierde, logre capitalizar el desencanto ciudadano con ese discurso populista que tan bien le sale. AMLO, el político al que no hay que dar por muerto, podría bien ser el gran triunfador de la crisis en los tres grandes partidos.

Falta un año. A ver quién se pone mejor y más rápido las pilas.

                Twitter: @AnaPOrdorica

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