Caras vemos; corazones no sabemos. Cambiadme la receta

La depresión ha tomado actualidad a raíz del suicidio de Robin Williams

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Alfonso Aguilar 17/08/2014 01:52
Caras vemos; corazones no sabemos. Cambiadme la receta

SALUD. La depresión es considerada y definida por la OMS como “un trastorno mental causante de discapacidad por intervenir con las actividades laborales, escolares y familiares que suele acompañarse de sufrimiento y pueden ser de índoles físicas y/o sicológicas”. Sus síntomas incluyen un persistente estado de tristeza, ansiedad, sentimientos de vacío e indefensión, pesimismo o pérdida de interés en actividades que alguna vez produjeron placer o satisfacción en varias de sus facetas. La depresión es una enfermedad muy frecuente en el orbe. Se calcula que afecta a unos 300 millones de seres humanos. La depresión es diferente de las variaciones habituales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida diaria pero con frecuencia se torna en un severo conflicto de salud, especialmente cuando es de larga duración que puede llevar al suicidio, que es la causa de aproximadamente un millón de muertes anuales. No siendo nueva la problemática mundial de la depresión ni de las personas que a raíz de la misma opta por quitarse la vida, ha tomado actualidad a raíz del suicidio del excelente actor estadunidense Robin Williams. Dentro de su amplia y variada trayectoria fílmica sobresalió la interpretación que hizo del Dr. Patch.

Os recuerdo que el increíble Hunter Doherty (HD) existe y es mejor conocido como Patch Adams a quien Robin Williams (RW) interpretó en la película sobre este personaje que ha sido una figura central de la denominada corriente de la Risoterapia con la que HD trata especialmente, como un recurso adjunto y útil a niños con cáncer. HD es director del Instituto Gesundheit (IG) en donde se promueve la vital necesidad de dedicarles más tiempo a los pacientes y hacerlos ver el lado positivo de la vida y lo que ayuda el sonreír ante cualquier enfermedad. HD al enterarse del lamentable fallecimiento de Robin Williams no dudó en mostrar su pesar por ese triste acontecimiento y emitió un sentido mensaje “la terrible partida de RW llegó aquí a la Amazonia peruana (donde andaba impartiendo una conferencia). Estaba rodeado de más de cien amigos y clowns en nuestro viaje anual y todos lloramos esta trágica pérdida y atesoramos su genio en la comedia. Estoy muy agradecido por ese performance de los inicios de mi vida que ha permitido al IG expandir su trabajo”.

Os comento que automáticamente al recordar a RW y su interpretación de Patch Adams así como al Dr. Doherty se viene a la memoria el célebre poema Reír llorando que el poeta mexicano Juan de Dios Peza escribió en la segunda mitad del siglo XIX dedicado al célebre actor y dramaturgo inglés David Garrick.

TRES APOSTILLAS. El poema dice: Viendo a Garrick actor de la Inglaterra /el pueblo al aplaudirlo le decía: / “eres el más gracioso de la tierra y el más feliz…y el cómico reía. Víctima del Spleen (depresión) los altos lores /en sus noches más negras y pesadas, / iban a ver al rey de los actores, / y cambiaban su Spleen en carcajadas... Una vez, ante un médico famoso llegóse un hombre de mirar sombrío: /sufro —le dijo— un mal tan espantoso / como esta palidez del rostro mío. Nada me causa encanto ni atractivo; / no me importa mi nombre ni mi suerte. / En un eterno Spleen muriendo vivo, / y es mi única pasión la de la muerte. –Viajad y os distraeréis -¡Tanto he viajado! / -Las lecturas buscad. ¡Tanto he leído! / –que os ame una mujer. –¡Si soy amado! / Un título adquirid. –¡Noble he nacido! ¿De vuestra vida actual tenéis testigos? –Si, más no dejo que me impongan yugos; / yo le llamo a los muertos mis amigos / y les llamo a los vivos, mis verdugos. Me deja —agrega el médico— perplejo / vuestro mal y no debo acobardaros; / tomad hoy por receta este consejo / “Solo viendo a Garrick podréis curaros”. ¿A Garrick? –sí a Garrick… La más remisa / y austera sociedad le busca ansiosa; / todo aquel que lo ve muere de risa; /¡Tiene una gracia asombrosa! ¿Y a mí me hará reír? –Ahh si, os lo juro; / Él sí; nada más él; mas…¿Qué os inquieta? / –Así —dijo el enfermo— no me curo: ¡Yo soy Garrick!...cambiadme la receta ¡Cuántos hay que, cansados de la vida, enfermos de pesar, muertos de tedio, hacen reír como el actor suicida, sin encontrar para su mal remedio... Hay un dicho mexicano muy relacionado con el tema que nos ocupa que dice “Caras vemos; corazones no sabemos”. Miles de personas ocultan su depresión tratando de sonreír, y quienes los rodean piensan que son felices. Pero son personas a las que, como el poema señala, hay que cambiarles la receta. Hay que cambiarles las recomendaciones que se les hacen para que salgan de su depresión. SALUD Y SALUDOS.

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