García Márquez: la soledad y la medicina

Qué bueno que no haya sido médico porque entonces la literatura universal hubiera perdido a tan extraordinario escritor.

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Alfonso Aguilar 20/04/2014 00:00
García Márquez: la soledad y la medicina

SALUD. En la celebérrima obra del enorme, extraordinario, periodista y novelista Gabriel García Márquez (GGM) fallecido el pasado jueves 17 titulada Cien años de soledad todos sus personajes parece que están predeterminados a padecer de la soledad. Al menos ello es una de las características innatas de la familia Buendía sobre la que gira el texto. El pueblo donde vive dicha familia, Macondo, transita aislado de la modernidad, siempre a la espera de la llegada de los gitanos que traen los nuevos inventos. La soledad se hace presente en el coronel Aureliano Buendía dado que su inhabilidad para expresar el amor hace que se marche a la guerra dejando hijos de madres diferentes, por diversos lugares. Ello lo llevó a solicitar trazar a su alrededor un círculo de tres metros de diámetro para evitar que se le acercaran las mujeres pero poco tiempo después de haber tomado la decisión se dispara un balazo para no tener que afrontar su futuro, con tan mala fortuna que no logra su propósito y tiene que pasar su vejez en un laboratorio de alquimia elaborando pescaditos de oro que hace y deshace meramente como una forma de tolerar la soledad. De manera análoga, la práctica de la medicina se topa con demasiada frecuencia con la soledad –física o anímica–  desencadenada por varios padecimientos o que ésta sea resultante de que el paciente perciba, que aún cuando reciba la atención médica ésta es incompleta esencialmente en lo referente a que la misma hace de lado la importante faceta de la calidez.

Os recuerdo que GGM en varias de sus novelas no le resultan ajenos ni la Medicina ni los médicos. Su libro
El amor en los tiempos del cólera versa sobre tres personajes que viven entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX en una ciudad costera de Colombia en las cercanías del río Magdalena. Ellos son: Fermina Daza, mujer orgullosa y altiva pero que tiene  momentos de debilidad cuando acepta el matrimonio con Juvenal Urbino, médico que se abocó a acabar con la epidemia de cólera que abatió esa región. El tercer personaje es Florentino
Ariza a quien le encanta leer y escribir poemas de amor con los que intenta conquistar a Fermina a quien le había prometido mantenerse célibe hasta que ésta aceptara tener relaciones con él. Indudable novela de amor alrededor de un padecimiento (el cólera) y de un médico. En su novela corta La hojarasca que GGM publicó en 1955 en donde por primera vez se refirió a Macondo,  pueblo ficticio hecho famoso en Cien años de soledad. La hojarasca es la historia de un entierro imposible. Ha muerto un personaje extraño, un antiguo médico odiado por el pueblo; y un viejo coronel retirado, que para cumplir una promesa se ha empeñado en enterrarlo frente a la oposición de todo el pueblo y de las autoridades. Al mismo tiempo es la historia de odio acumulado durante 25 años en Macondo, ese mítico pueblo cercano a la costa atlántica Colombiana convertido por GGM en uno de los enormes mitos de la literatura universal.

Os comento que si bien los documentados biógrafos de Gabriel García Márquez no han mencionado que éste haya intentado o aspirado a ser médico, ello no descarta que en el  fondo no haya pasado eso por su mente como propósito. Qué bueno que no haya sido médico porque entonces la literatura universal hubiera perdido a tan extraordinario escritor que manejó excelentemente el llamado realismo mágico.

TRES APOSTILLAS. Recordemos sin el menor intento de hacer innecesarias comparaciones, que ha habido excelentes médicos que también han resultado excelentes y estupendos escritores de fama internacional como Gregorio Marañón que paralelamente fue un famoso y trascendente endocrinólogo.
-----También está el caso de Fernando del Paso, que como primera aspiración tuvo el ser médico, sin embargo, como uno de sus personajes, Palinuro, sufrió por la sangre a la que tenía aversión y terminó efectuando estudios de literatura en la UNAM.
-----La trama de Palinuro de México relata, por un lado, las andanzas de Palinuro, un eterno estudiante de medicina, por la Ciudad de México, por sus calles, sus bares y sus plazas; por el otro, el propio Palinuro relata las aventuras amorosas que tiene con su prima Estefanía a la par de la historia de una excéntrica familia. El tono de la obra es lúdico y abunda con referencias de todo tipo, desde la historia hasta la literatura y el cine,
exhibiendo un particular manejo de la lengua. SALUD Y SALUDOS.

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