Sin hambre: titánica cruzada de todos.

Una de cada ocho personas en el mundo carece de comida suficiente para llevar una vida activa y sana.

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Alfonso Aguilar 05/01/2014 00:00
Sin hambre: titánica cruzada de todos.

SALUD. La más reciente estimación de la FAO señala que el número de personas incapaces de satisfacer sus necesidades de energía alimentaria en todo el mundo se ha reducido de 868 millones, en el lapso 2010–2012, hasta 842 millones, que representa 12% de la actual población mundial, lo que da la probabilidad de que una de cada ocho personas en el mundo haya padecido hambre crónica, esto es, que carece de comida suficiente para llevar una vida activa y sana. La gran mayoría de estas personas —827 millones—  vive en algún país en desarrollo, donde la prevalencia de la subalimentación se cifra actualmente en 14.3% de la población. En tanto que el número estimado de seres humanos subalimentados ha seguido disminuyendo, el ritmo de los progresos parece insuficiente para alcanzar las metas internacionales de la reducción del hambre de las regiones en desarrollo que fueron trazadas en 1996 en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (CMA), consistentes en reducir a la mitad el número de personas hambrientas para el año 2015, y la del Objetivo del Desarrollo del Milenio (ODM 1 de 2001) consistente en reducir a la mitad la proporción de personas que padecen hambre en la población total para ese año ya tan próximo. La meta de la CMA es la más ambiciosa y parece estar fuera del alcance de muchos países, entre ellos México.

Os recuerdo, ya metidos en  el tema de las personas incapaces de satisfacer sus vitales necesidades de energía alimentaria, a lo cual se denomina vivir con hambre, que vale la pena especificar que existen cuatro elementos principales en torno a ese término: implica una ingesta insuficiente de alimentos. Este déficit se mide en función del binomio necesario y suficiente para que el cuerpo tenga sus funciones esenciales y que además se realicen en plenitud. El hambre también tiene un componente social que se convierte no solamente en un problema que afecta a la persona, sino también a la familia y a la comunidad, porque está en una condición de aislamiento o de carencia sistémica de alimentos. Otro componente tiene que ver con la disponibilidad de los alimentos. Hay regiones donde de plano no existe qué comer, aunque se tuviera con qué comprarlo. Otro componente es la calidad del alimento; que el alimento que se lleva a la boca garantice que pueda cumplir con las condiciones de desarrollo pleno del ser humano con todas sus capacidades físicas, intelectuales y motoras.

Os comento que en muchos países del mundo, incluido el nuestro, se habla de alcanzar lo que se denomina Cero Hambre, que es un concepto amplio. Está la parte biológica, pero, sobre todo, está la parte social, productiva y económica; pues si se va solamente a decir hambre no interesa nada más que la gente cumpla con una cantidad de kilocalorías a partir de la comida chatarra, porque se puede “matar la sensación de hambre” con ese tipo de comida, pero no se cumple con el requisito de nutrir plenamente, que es lo que le pasa a mucha gente de nuestro país. Al decir Cero Hambre estamos hablando también de la cuestión de la suficiencia alimentaria y de la calidad nutricional. Es un concepto amplio, no solamente un concepto liberal. Un tópico muy importante en cuestión de la seguridad alimentaria es el de los fenómenos del cambio climático, y, en ese sentido, en todos los países, incluyendo a México, se tiene especial atención en el qué vamos a hacer frente a todos estos fenómenos para garantizar el alimento y no seguir dependiendo cada vez más de las importaciones del mismo, porque un fenómeno muy grave es el incremento de los precios de los alimentos. Fenómeno que se da a nivel mundial y a nivel de México.

TRES APOSTILLAS. Eso hace que las familias cada vez tengan menos capacidad de cubrir la canasta básica; y, por tanto, ya no sólo son las poblaciones rurales y las más marginadas las que están sufriendo carencia o insuficiencia alimentaria, sino  poblaciones urbanas... Un dato duro: en México, más de 367 mil manzanas de poblaciones de mil 24 municipios se encuentran en situación de pobreza. Es decir, no sólo el campo la sufre, sino también las ciudades y, en ellas, el consumo de alimentos de baja calidad nutricional se ha disparado... No está nada fácil que la Cruzada contra el Hambre, que arrancó a escasos días de haberse iniciado el presente sexenio de gobierno a cargo de Enrique Peña Nieto, vaya a resultar del todo exitosa como se viene publicitando, y menos lo resultará si no se cuenta con la participación de todos y cada uno de los que conformamos esta nación para colaborar con los más de 7.4 millones de compatriotas que nos necesitan para salir de su pobreza extrema y de su hambre crónica.
SALUD Y SALUDOS.

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