Retos por superar y deudas por saldar (II)

La Ineficiencia se refleja en una baja productividad en algunas instituciones, en cuanto al personal médico como al número de camas o de quirófanos

COMPARTIR 
Alfonso Aguilar 22/12/2013 00:46
Retos por superar y deudas por saldar (II)

SALUD. Continuando con los obstáculos que hay que librar para garantizar que la atención a la salud en nuestro país alcance la optimidad y se consiga lo que se denomina “universalización”, que son diez, empezando todos con la letra “I”, quedan por mencionar: La Ineficiencia, que se refleja en una baja productividad en algunas instituciones, tanto en lo que se refiere a personal médico, al número de camas o de quirófanos. El problema es de una sobreutilización de los recursos asociada a un exceso en la demanda, que pone en riesgo la calidad en la atención. Otro indicador de los problemas con la ineficiencia de los sistemas son los altos gastos administrativos de algunas instituciones públicas: del 23%, en los servicios estatales de salud y del 17%, en las instituciones de seguridad social, según lo tiene estimado la OCDE. La Insatisfacción es un reflejo de la calidad heterogénea de los servicios de atención médica, que han tenido progresos importantes en la atención pronta, en el trato más digno a los usuarios, en el abasto de medicamentos; pero estos avances deberían de extenderse a todo el sistema para mejorar el nivel general de satisfacción de los usuarios con los servicios recibidos. Todavía, en algunas instituciones de seguridad social, el nivel de satisfacción por la atención pronta es apenas del 60%. La Inadecuada información y la brecha en materia de tecnología de la información impiden la documentación objetiva de los problemas y el apoyo al diseño, implantación y evaluación de los programas y políticas de salud. En varias entidades federativas todavía hay problemas de subregistro de las defunciones infantiles y maternas. Esto ha influido en la falta de transparencia y ha impedido el establecimiento de procesos institucionalizados de rendición de cuentas.

Os añado las dos últimas “I”: la Inercia, la cual es importante generadora de resistencias a los cambios en todos los niveles del sistema de salud en México, las cuales sólo pueden combatirse con la formación de una nueva cultura institucional que incorpore incentivos generadores de comportamientos eficientes y comprometidos, como el objetivo último del Sistema Nacional de Salud: mejorar las condiciones de salud de un número cada vez mayor de quienes conforman nuestra población nacional. Intereses creados, reflejados, entre otras cosas, en la aplicación corporativista de las políticas sociales y las instituciones públicas que han dificultado la implantación de las reformas financiera y organizacional que el sistema de salud requiere para adaptarse a los cambios demográficos, epidemiológicos, tecnológicos y políticos por los que transita el país.

Os insisto que si bien es innegable que la atención a la salud de los mexicanos ha tenido trascendentes avances, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX, aún está como asignatura pendiente superar todos los retos y saldar todas las deudas sociales que todavía campean en el rubro de la salud. Pendiente que atañe de sobremanera no sólo a quien encabeza el sector: la Secretaría de Salud, sino también al IMSS y al ISSSTE.

TRES APOSTILLAS. Con el fin de adaptar el Sistema Nacional de Salud a la nueva realidad demográfica, epidemiológica y política del país, Funsalud estima de gran importancia avanzar hacia el objetivo de diseñar e implantar una política pública de Estado que consolide, en una visión de largo plazo, el trabajo de varias generaciones de profesionales e instituciones de la salud, y cuyo eje central se ubica en el fortalecimiento de la rectoría de dicho sistema... Funsalud plantea varios ámbitos de reforma que dan pie a líneas programáticas que se pueden emprender, a saber: a) Una reforma en materia de salud de las poblaciones, para dar prioridad a las promociones de salud y a la prevención de riesgo a la salud. b) Una reforma financiera, para alcanzar el acceso universal a la protección a la salud y ordenar su financiamiento. c) Una reforma de los recursos esenciales, para impulsar la calidad de los servicios. d) Una reforma en la prestación de servicios, para lograr una mayor eficiencia en la atención médica, y e) Una reforma enfocada en el fortalecimiento de la rectoría del sistema, para sustentar de mejor manera su conducción y buen desempeño... La protección de la salud debe comprenderse como una política social de Estado, un derecho social crecientemente efectivo, un instrumento estratégico para el combate a la pobreza y un componente esencial de la democracia. SALUD Y SALUDOS.

Comparte esta entrada

Comentarios