La prevención tiene varias facetas

Los esfuerzos realizados para anticipar eventos con el fin de promocionar el bienestar del ser humano y así evitar indeseables enfermedades son conocidos con el nombre de prevención.

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Alfonso Aguilar 08/12/2013 00:00
La prevención tiene varias facetas

SALUD. En las últimas décadas las definiciones de las políticas de la salud han pasado a considerar especialmente el valor de las prácticas de prevención. Éstas han sido definidas como aquellas actividades que permiten a las personas tener estilos de vida saludables y faculta a las comunidades a crear y consolidar ambientes donde se promueva la salud y se reduzcan los riesgos de enfermedad. La prevención implica realizar acciones anticipatorias. Los esfuerzos realizados para anticipar eventos con el fin de promocionar el bienestar del ser humano y así evitar indeseables enfermedades son conocidos con el nombre de prevención. Trabajar en prevención es trabajar con las causas reales o hipotéticas de algo que, de dejarlo pasar ahora para tratarlo después, significaría un gran costo en dinero, en sufrimiento y en expectativas de vida. La prevención en el campo de la salud implica una concepción científica; no es sólo un modo de hacer, es un modo de pensar. Es una acción imprescindible en la concepción de un sistema de salud que resulta ser más eficaz en la medida que prevenga, más que cure. Es más eficaz desde el punto de vista social. Socialmente no es lo mismo una sociedad con avances cualitativos y cuantitativos en lo que a indicadores de salud se refiere, lo cual implica el bienestar de sus miembros y un mayor desarrollo socioeconómico, que una sociedad que no cuente con ellos. Es más eficaz económicamente que curar, ya que implica la inversión de mayor cantidad de recursos económicos, o sea mayores gastos. Es difícil pensar en la prevención sin pensar en los cambios imprescindibles de construcción de un sistema de salud, pero sobre todo en los cambios de los modos de pensar, de los modelos teóricos, de las epistemiologías filosóficas y de sistemas de creencias fuertemente arraigados en los profesionales que laboran en el campo de la salud y en las distintas disciplinas científicas en las que se basan sus acciones. Estos cambios, que deberían enumerarse en principios generales de las acciones de prevención en salud, serán los que podrían conducir a las tareas de prevención por un camino más fácil de transitar.

Os comento que la prevención es definida como la protección contra los riesgos, las amenazas del ambiente, lo que significa inevitablemente la acción mancomunada no sólo de las instituciones de salud, sino también de las comunidades y de las personas que más que integrarlas, las instituyen. En la primera Conferencia Internacional de Prevención de Salud, efectuada en Ottawa en 1986 con el patrocinio de la OMS, se señaló que es necesario facilitar el proceso según el cual movilizar a la gente para aumentar su control sobre la salud y mejorarla para alcanzar un estado de bienestar físico, mental y social, y que tenga capacidad de identificar y realizar sus aspiraciones, de satisfacer sus necesidades y de cambiar o adaptarse al medio ambiente. Para lograr esto es insoslayable comprender que el desarrollo de la salud no se puede reducir a la lucha contra la enfermedad o a las prácticas diarias tradicionales.

Os recuerdo que las prácticas de prevención no se pueden quedar amarradas a viejos problemas y esquemas que sólo insisten a la población que siga puntualmente dos o tres “recomendacioncitas”, sino a insistir sobre lo que implica tener “comportamientos sanos”.  Un primer análisis deberá ir por la vía de la delimitación de los obstáculos, de aquellas cosas que dificultan la tarea de prevención.

TRES APOSTILLAS. El modelo de acción predominante en las prácticas de prevención —incluido el que se está usando actualmente en México— ha estado marcado en lo fundamental por: a) poca importancia e interés de los profesionales médicos por las tareas propias de la prevención. b) Desprofesionalización de las acciones de prevención. c) Estilos de actuación impropios de los fines reales y esenciales de la prevención. d) Subvaloración de las prácticas de la prevención. e) Predominio de un modelo médico “centrista” autocrático que no propende a la prevención. Prevención es “preparación, disposición que se toma para evitar algún peligro”. Al utilizar este término nos referimos a un carácter anticipatorio, pero tendríamos que preguntarnos, lógicamente, y este sería uno de los peligros, ¿a qué nos anticipamos?. Si es anticiparnos al peligro o si es anticiparnos a que las cosas pueden ser mejor de lo que son. Es indudable que actualmente se está reforzando la prevención tanto por parte de la Secretaría de Salud, del IMSS y del ISSSTE, pero se requiere poner más énfasis en todas las facetas que la conforman. SALUD Y SALUDOS.

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