Tacha INE a consejeros burros

Los miembros del órgano electoral deben cuidar quién se queda en institutos locales.

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Adrián Rueda 19/08/2014 00:00
Tacha INE a consejeros burros

Luego del primer filtro para pelusa que puso el Instituto Nacional Electoral a los aspirantes a integrar su órgano local en el DF, cuatro de los seis consejeros electorales que presentaron el examen básico salieron reprobados y están fuera de la competencia.

De los que se anotaron, Martha Laura Almaraz, Gustavo Figueroa, Juan Carlos Sánchez y Mauricio Rodríguez se quedaron en el intento, y solamente Diana Talavera y Mariana Calderón —por cierto, con la calificación más alta— pasaron a la segunda ronda.

Lo de menos es que los reprobados no hayan aplicado el examen básico que les impuso el Instituto Politécnico Nacional, pues a final de cuentas se irán y ya; el problema es que ellos eran los que la Asamblea Legislativa del DF había elegido para organizar las elecciones en la capital.

Si la mayoría de ellos no pasó un examen básico, cómo es que eran los encargados de organizar el proceso, calificar las elecciones, revisar los gastos y capacitar a los ciudadanos, si no cuentan con la mínima capacidad requerida para el cargo.

Esto debe hacer reflexionar acerca de la forma en que los árbitros de la contienda electoral son elegidos, pues independientemente de que sean capaces o no, sus cargos les son otorgados por cuotas de los partidos políticos.

En la contienda quedaron eliminadas las cartas de Miguel Ángel Mancera, quien tenía en su alumna estrella, la exsubprocuradora Martha Almaraz, una posición en el agonizante Instituto Electoral del DF, que a más tardar el 30 del próximo mes desaparecerá.

Otro de los golpeados son René Bejarano y el delegado Leonel Luna, quienes apostaron fuerte por Gustavo Figueroa, con amplia experiencia en el ramo, pero que tampoco pasó el primer filtro.

El PRD y el PAN se quedaron sin representación al ser reprobados Mauricio Rodríguez, exsecretario técnico de la Comisión de Gobierno con Alejandra Barrales la legislatura pasada en la ALDF, y Juan Carlos Sánchez, posición blanquiazul.

En cambio, quien se posiciona como una de las favoritas es Mariana Calderón, una propuesta del diputado priista Fernando Mercado, que tuvo una calificación casi perfecta y quien es un rostro fresco y, al parecer, honesto.

La otra consejera que brincó la primera tabla es Diana Talavera, actual presidenta del IEDF que, a diferencia de Calderón, está más que chamuscada, inmersa en señalamientos de corrupción y que es una carga para el instituto.

Seguramente Lorenzo Córdova, presidente del INE, y sus colegas consejeros están conscientes de que si dejan pasar a Talavera sería no sólo darle un lugar a Bejarano, quien presume ser su padrino, sino contaminarse de su desprestigio.

Y es que tanto la consejera como su padrino son tan mal vistos al interior del IEDF y por la comunidad, que si llegara a repetir en el cargo, los ciudadanos pensarían que todo sigue igual, que el nuevo instituto será tan corrupto como siempre.

Lo bueno es que aún faltan el ensayo presencial y las entrevistas personales, donde los consejeros tendrán la oportunidad de deshacerse de éste y otros personajes que tanto desprestigio han causado y a los que sus propios compañeros consideran corruptos.

Otra duda es Rebeca Martínez, involucrada en un escándalo por el presunto desvío de recursos del IEDF durante el proceso electoral de 2009, y a quien deberán investigar muy bien antes de tomar la decisión final.

Quienes también están en la siguiente ronda son Yolanda León y Carla Humphrey, ambas exconsejeras acusadas de regalarse un millonario bono de retiro apenas hace año y medio, situación que quizá pese también a la hora de las definiciones.

Como se ve, el panorama no es fácil para el INE, toda vez que sus consejeros se tendrán  que preocupar por la honradez y buen nombre de quienes serán sus nuevos representantes en el DF a partir del primero de octubre.

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