El Peje suda la gota gorda

Su estrategia se basa en lanzar como candidatos a personajes ligados a él.

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Adrián Rueda 06/06/2014 00:00
El Peje suda la gota gorda

Ya sin los cuantiosos recursos oficiales que ordeñó durante tantos años —sobre todo en el GDF— y sin la estructura de los partidos que le llenaban las plazas y le retacaban de votos las urnas, Andrés Manuel López Obrador centra su estrategia política en la capital.

Como le queda claro que, en el país, Morena no tiene chance de lograr ni siquiera 3% de la votación para conservar el registro que, como partido, seguramente le dará el INE, el tabasqueño apuesta todo a que los capitalinos le echen la mano.

Su estrategia se basa en lanzar como candidatos a jefes delegacionales y diputados a personajes ligados a él, y que en teoría serían populares y arrastrarían los votos necesarios, pero eso está por verse.

Desgraciadamente para el tabasqueño, 2015 será una elección intermedia donde él no podrá hacer campaña y donde los votantes bajan hasta en 40%, lo cual representa una ventaja para los partidos con estructura política.

Al lanzar al ruedo a personajes como Ricardo Monreal, Claudia Sheinbaum, Bernardo Bátiz o José Agustín Ortiz Pinchetti, por ejemplo, Morena sólo los expone al ridículo y a un desgaste innecesario.

La razón es simple: las cartas de El Peje son puros cartuchos chamuscados —por cierto, la mayoría veteranos— y ninguno de ellos tiene estructura como para mover a los votantes el día de las elecciones.

Piensan, como algunos políticos flojos, que las redes sociales serán suficientes para elevar su rating.

Si creen que por su lindo rostro la gente va a votar por ellos, están muy equivocados, pues la ventaja en las delegaciones la tienen los actuales jefes delegacionales que disponen del aparato y los recursos públicos.

A pesar de ello, López Obrador apuesta a que si le mete el acelerador en demarcaciones como Iztapalapa, que representa una gran canasta de votos, Morena podría lograr 10% de la votación del DF, que prorrateado le alcanzaría para completar 3% nacional.

Para pelear ese bastión que, por cierto, es el único espacio que pudo obtener Marcelo Ebrard, el de Macuspana tiene lista desde el año pasado a la exdelegada Clara Brugada.

Ello, a pesar de que cuando fue funcionaria no ganó; quien obtuvo el triunfo en  Iztapalapa fue Juanito, el títere que se sacó de la manga López Obrador y al que obligó a dejarle la silla a Clarita.

Con todo y todo, sin ser una personalidad como las que quiere impulsar Morena, la exdelegada es la única que puede dar la batalla si no se ponen de acuerdo Jesús Valencia, los hermanos Carlos y Efraín Morales, y las corrientes de Miguel Ángel Mancera y la IDN.

La situación para los morenos es realmente complicada, pues, sin recursos, sin estructura y con peleas internas a muerte, como la que mantienen Martí Batres y David Cervantes, su futuro inmediato es realmente negro.

CENTAVITOS… Parece que las mujeres de René Bejarano le están dando dolores de cabeza, pues además de la selfie que se tomaron Maricela Contreras y Leticia Quezada, dos de sus seguidoras más fieles, con Enrique Peña Nieto, ya se supo del berrinchito que le hizo la diputada Aleida Alavés, quien se negó a asistir al evento del fin de semana pasado de la IDN en el Palacio de los Deportes. La oaxaqueña se negó a ir porque el de las ligas invitó a Alfredo El Camarón Hernández Raigosa, quien es su enemigo en la lucha por Iztapalapa… El que está clavado con el transporte verde es el bici-delegado Víctor Hugo Romo, quien insiste en que en Miguel Hidalgo todo mundo pedalee. Para que nadie ponga pretexto, Romo inauguró ayer la primera bici-escuela, con 450 alumnos en el primer día. Parece que las habilidades de hipnotista que adquirió de una exnovia en la UNAM, la hoy sicoanalista Lorena Solís Iniesta, le están sirviendo para convencer a la gente de hacer deporte.

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