Las mafias toman el DF

Estas personas están involucradas regularmente con funcionarios.

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Adrián Rueda 23/05/2014 00:00
Las mafias toman el DF

Luego del primer gran pleito entre policías y colonos en la administración de Miguel Ángel Mancera, quedó en evidencia que es necesario poner un alto a las mafias que se han fortalecido en las administraciones perredistas y que tienen como rehén a la ciudad.

Está claro que los hechos violentos del miércoles, que dejaron un saldo de más de 200 heridos en el poblado de San Bartolo Ameyalco por la construcción de una red de agua potable, fueron causados por la mafia de piperos que ven afectados sus lucrativos negocios.

Con la citada red, el GDF conectó a 20 mil usuarios de la zona alta de Álvaro Obregón, y los libró de comprar pipas de agua, al conectarlos al Sistema Cutzamala, cosa que por supuesto no gustó nada a los repartidores de agua.

Un día antes, pero sobre todo la mañana del mismo miércoles, los dueños de las pipas comenzaron a esparcir el rumor de que el gobierno central y la Delegación Álvaro Obregón querían tender una red para llevar el agua a las zonas ricas de Santa Fe, lo que desbordó los ánimos.

Pero este incidente ni es el primero ni será el último, no sólo en la zona obregonense, pues hay que recordar que apenas hace unos meses la delegada en Tlalpan, Maricela Contreras, enfrentó una situación similar con los piperos que surten las zonas del Ajusco.

Ni qué decir de los millones de pesos que estos dueños de pipas ganan cada año al llevar agua a zonas como Iztapalapa, que tradicionalmente sufre de la falta del líquido, y que si los hacen enojar pueden parar literalmente una delegación.

Estas personas están amafiadas regularmente con funcionarios delegacionales o hasta exdelegados, que además de hacer negocio les sirven como grupos de presión política.

Pero los piperos no son la única mafia, hay que voltear a ver a los microbuseros, vendedores ambulantes y vivienderos, por ejemplo, que también se sienten dueños de la capital.

Y como en esos grupos la constante es que son apadrinados por partidos políticos, en especial por el PRD, ya va siendo hora de que los pongan en su lugar.

CENTAVITOS… Si Andrés Manuel López Obrador se enorgullece de su nepotismo al dejar que sus hijos cobren sin trabajar en áreas del GDF; si Marcelo Ebrard tuvo en la nómina pública a su primera esposa y luego a las dos posteriores, y si los exfuncionarios pejistas Bertha Luján y Octavio Oropeza dejan que sus hijas hereden curules en San Lázaro, por qué Alejandro Encinas Rodríguez no se iba a llevar a su junior a trabajar en el Senado, con un sueldazo. Resulta que al dejar la Dirección General del Instituto Belisario Domínguez para ser consejero del INE, Ciro Murayama heredó su lugar a Enrique Provencio, quien venía fungiendo como director general de Investigación y Estadística. Eso no es lo malo, sino que Encinas, uno de los más críticos de las prácticas nepotistas y de los sueldazos, ni siquiera se sonronjó para imponer a su junior Alejandro Encinas Nájera en el lugar que dejó Provencio… El senador Pablo Escudero, quien suena como uno de los probables para encabezar una alianza PRI-PVEM en 2018 para el GDF, explica que obtuvo el  cargo luego de una intensa campaña que le dio un millón 140 mil votos en la elección de 2012, y que no llegó a la llamada Cámara alta por la vía plurinominal como aquí se había dicho. El yerno del diputado Manlio Fabio Beltrones sigue puesto para lo que le indiquen, igual y los astros se le alinean dentro de cuatro años… El que anda como adolescente con papi rico es el diputado perredista José Luis Muñoz Soria, quien a las reuniones de su tribu para ir definiendo candidaturas a 2015 llega en Mini Cooper rojo sangre. Nada mal para un legislador que ya anda más cerca de los 80 y que dejó descansar el BMW gris color rata para hacerse de un deportivo más juvenil. Bien dicen que a la vejez, viruela.

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